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27 de febrero 2006 - 00:00

El videoarte se expande como expresión del siglo

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Cabe aclarar, sin embargo, que a la inmediatez cibernética se suma la indispensable determinación del artista, quien en vez de limitar las copias para elevar el costo de la obra, decidió hacer una serie ilimitada y accesible. El nuevo mercado del videoarte es similar al de la fotografía, y mientras los videos con copias estrictamente numerados de artistas como
La obra parte de una idea sencilla: filmar alrededor de 90 personas durante un minuto con la premisa de mirar a la cámara mientras escuchan su canción favorita. Se trata de gente de todas las edades, razas y condiciones sociales, mayormente encontradas por
El propósito de mostrar la sensibilidad humana y abarcar en alrededor de 90 retratos la fragmentada y en ocasiones violenta sociedad actual, donde se cruzan culturas, criterios y valores diferentes, podría parecer tan ambicioso como ingenuo. Pero si bien es cierto que el mundo ya no tiene la medida del hombre, la mirada humanista de Mauri encuentra un universo posible. El «truco» de la canción puede haberle servido para bajar las barreras que impone la cámara y persuadir a la gente para que entregue su sentimiento, pero su secreto consiste en la relación de intimidad que establece con el sujeto retratado.

Más allá de revelar sus códigos de pertenencia al grupo con sus gestos o su atuendo, los personajes se tornan vulnerables.En este sentido, la fragilidadinfantil queda más expuestaque la de los adultos, y le permite al artista capturar su ternura. De este modo, el espectador percibe con claridad la dulzura que fluye entre el sujeto que mira detrás de la cámara y el retratado.

La mayor intensidad la deparan los púberes y adolescentes con su erotismo latente, una mujer que en la plenitud de la vida abre sus brazos y expresa sin prejuicios su deseo, y una madre con su hijo en brazos, una clásica «maternidad» donde se encarna la felicidad perfecta. Entre estos retazos de vida queda a la vista el delirio de un pandillero neoyorquino, la vejez redimida de una mujer que sonríe con un tango de

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