El exorcista
Tom
Wilkinson y
su abogada
defensora
Laura Linney:
un juicio
donde se
conoce la
identidad de
la víctima
pero no la del
acusado: ¿el
cura o el
demonio?
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El guión adapta libremente un resonante caso ocurrido en 1968 en el pequeño pueblo de Klingenberg, Alemania, cuando la estudiante En 1974, pese a los largos años de medicación, los ataques no cesaban; fue entonces cuando los padres de la joven, muy creyentes, solicitaron la intervención del obispo de Würzburg, quien tras varios meses de verificaciones terminó autorizando a los sacerdotes
Las sesiones se extendieron hasta julio de 1976 cuando
Tanto los sacerdotes como la familia, que solicitó y alentó el exorcismo (en cuyo transcurso le suspendieron el suministro de remedios), fueron juzgados por homicidio culposo.
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