La pieza, una
inquietante
experiencia
asociada a la
pérdida de
alguien querido,
depende
exclusivamente
de sus actores,
que manejan
con maestría la
rara mezcla de
humor y drama
ideada por
Enrique
Federman.
«No me dejes así». Idea y Dir.: E. Federman. Elenco: E. Guerty,C. Martínez Bel, N. Caniglia y C. Bordón. Vest.: M. Albertinazzi. Ilum.: G. Córdova (Teatro El Piccolino.)
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Con solo tres sillas por ecenografía y cuatro actores dispuestos a involucrarse con todo el cuerpo, «No me dejes así» ofrece una inquietante experiencia asociada a la pérdida de alguien querido, enfocada simultáneamente desde el humor y el dolor.
Los que sufren son tres hombres y una mujer, cuyas identidades -como se irá viendo a lo largo de la obracarecen de importancia. Nunca se sabrá quiénes son, ni qué clase de vínculo los une. Como tampoco se revelará quién es ese paciente tan grave que los mantiene en permanente vigilia. Entre llantos y murmullos comparten las últimas novedades y se reparten tareas («Hay que avisarle a Alicia»), tratando de soportar la larga espera en el hospital con comentarios banales, frases torpemente filosóficas y las consabidas visitas al bar o kiosko más cercano.
Entretanto el público -testigoprivilegiado de una situación que le resultará muy familiar y cercana, pero de la que estará a salvo gracias a las permanentes notas de humorque se infiltran en la puesta-se verá reflejado, inevitablemente, en miles de detalles. Peleas, crisis de nervios, viejos resentimientos que salen a la luz en medio de la catástrofe y hasta algunas relaciones clandestinas van dando forma a un caudal de emociones y vivencias que, por momentos, viran hacia el ridículo.
De allí la comicidad de esta creación colectiva que ha sido supervisada por el gran autor y maestro de dramaturgos, Mauricio Kartun. El actor y director Enrique Federman, todo un referente en comicidad y teatro de clown, impuso a sus intérpretes un trabajo minimalista de enorme exigencia, construido a través de gestos cotidianos y unas pocas frases deshilvanadas. Eso bastó para recrear una experiencia límite que dispara al máximo las fantasías y recuerdos personales de cada espectador. «No me dejes así» es una obra al servicio de los actores y estos manejan con una gran maestría esta rara mezcla de humor y drama ideada por Federman; entre ellos se destacan las composiciones de Eugenia Guerty y Claudio Martínez Bel que potencializan aún más la propuesta.
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