A casi dos años del fallecimiento de Liam Payne, la disputa por su patrimonio dio un vuelco decisivo. Debido a que el ex-One Direction no otorgó testamento en vida, los tribunales británicos tomaron el control del caso y dictaminaron que el heredero universal de sus bienes será Bear Gray Payne, su hijo de 9 años. De esta manera, el pequeño, fruto de su relación con la cantante Cheryl Cole, recibirá una fortuna valuada en más de 21 millones de libras esterlinas (más de u$s 29 millones).
El fallo establece que el menor dispondrá de una parte de los fondos para cubrir sus necesidades y garantizar su bienestar actual. El resto del capital se mantendrá resguardado bajo un fideicomiso, al cual podrá acceder de forma integral una vez que alcance la mayoría de edad.
En mayo pasado, la cantante y madre del menor fue nombrada administradora de los bienes del músico. De acuerdo con los escritos legales, su función le permite gestionar el capital, aunque con facultades limitadas, lo que le impide realizar distribuciones o repartos del dinero por el momento.
A raíz de este fallo, Kate Cassidy, la pareja de Payne al momento de su muerte, quedó fuera de la repartición de bienes. Al no haber contraído matrimonio legalmente ni existir un testamento que la respaldara, la última pareja del músico carece de derechos sobre el patrimonio. Aunque algunos especialistas del ámbito legal evaluaron la posibilidad de una disputa judicial. De todos modos, medios locales confirmaron que la influencer no tiene intenciones de presentar ningún tipo de reclamo financiero.
El vínculo de Liam Payne con su hijo Bear
A pesar de que el artista siempre protegió la privacidad de su hijo para evitar la exposición mediática, nunca ocultó el profundo orgullo y amor que sentía por él. En diversas entrevistas, el músico había confesado que la paternidad reconfiguró por completo su escala de valores y sus prioridades, manifestando de manera recurrente en sus últimos años el deseo de pasar más tiempo a su lado para consolidar su relación familiar.
Por esta razón, para gran parte de los fanáticos del artista, el veredicto judicial tiene un sentido lógico absoluto, ya que refleja fielmente el lugar primordial que el pequeño Bear siempre ocupó en el corazón de su padre.