20 de febrero 2001 - 00:00
Gusta una adaptación más popular de "El hombrecito"
-
La nueva película de Netflix grabada en la Cataratas del Iguazú que se convirtió en la más vista de la plataforma
-
Con un regreso triunfal: Netflix estrenó la nueva temporada de una serie muy esperada y popular
Ochoa y Rizzo.
En este sentido, Raúl Rizzo y Jorge Ochoa parecen tener asegurado el favor del público, especialmente este último, cuya expresividad y simpatía provocan aplausos y carcajadas durante toda la obra. Su rol de Teodoro Paradiso -un hombre tímido que un día se animó a ser cantor de tangos-gana la complicidad del espectador desde el primer minuto. Y su casual encuentro con Severino (un papel que Rizzo ya tuvo ocasión de interpretar hace ocho años) permite un interesante ida y vuelta entre ambos intérpretes; ya que detrás del hosco y autoritario Severino -que dicho sea de paso, es sindicalista-se oculta un cantante de boleros inhibido y avergonzado. Pero los consejos de Teodoro, más posesionado que nunca en su papel de cantor, lo ayudan a liberar su vocación reprimida.
«El hombrecito» transmite un mensaje alentador y solidario, sin otra pretensión que la de hacerle pasar al espectador un momento agradable. La dirección de Rizzo subrayó el tono popular de la pieza, así como las permanentes referencias al público que son recibidas con enorme algarabía desde la platea.




Dejá tu comentario