14 de agosto 2010 - 18:10

Ismael Serrano confirmó su romance con el público argentino

Ismael Serrano presentó en el Gran Rex su último trabajo.
Ismael Serrano presentó en el Gran Rex su último trabajo.
Una ventana, una biblioteca, veladores, un sillón, un globo terráqueo y un reloj adelantaban, en forma de escenografía, parte del show que vendría. En un rincón superior, la mirada de Osvaldo Pugliese desde un cuadro mostraba que la conexión con Argentina era más que fuerte.

De impecable traje y con un sombrero, Ismael Serrano llegó al escenario del Gran Rex para presentar su último trabajo: "Acuérdate de vivir". A las 21:45 sonaron los acordes de "Vuelvo" y comenzó el primero de una serie de conciertos en la calle Corrientes.

"Bienvenidos a nuestra humilde morada. Siéntanse como en su casa", dijo el español. Así, empezó el show que, entre tema y tema, contaba la historia de un grupo de vecinos que vivían en un mismo edificio. Con la complicidad de sus músicos, el cantautor cubrió cada silencio con cómicas intervenciones que explicaban la vida de todos los inquilinos del lugar.

"El espejismo", "Amores imposibles", "Ya ves" y "Vértigo" formaron parte del recital de este artista que es señalado como el heredero de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. Al igual que ellos, mantuvo desde el principio de su carrera un romance con el público local. Evocaciones de personajes y sucesos nacionales estuvieron presentes en su repertorio desde que editó en 1997 su primer disco.

No faltó el homenaje para Gustavo Cerati, a quien le deseó una pronta recuperación, y para Mercedes Sosa, con quien grabó "Zamba del emigrante" en 2008. La tucumana tuvo su momento de honor cuando Serrano entonó "Gracias a la vida".

"Te amo, Ismael", le gritó un admirador desde el pullman. La respuesta no tardó en llegar: "Celebro que hoy tú y yo, si quisiéramos, podríamos casarnos (pero no está en mis planes)", lanzó el artista entre risas en referencia a la recientemente sancionada ley de matrimonio gay.

"Vine del norte" y "La extraña pareja" fueron algunos de los temas más aclamados de la noche, que se extendió por más de tres horas, con una lista de casi 30 canciones.

Lo acompañaron Fredy Marugán en guitarras, Jacob Sureda en teclados, José Miguel Garzón en bajo, Melina Liberati en coros y un celebradísimo Javier Bergia en percusión.

Con "Sucede que a veces" el cantautor se despidió del escenario por primera vez. Volvió para cantar "A las madres de mayo", momento en el que dijo: "Nos queremos sumar a la iniciativa que postula a las Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz". El público respondió con aplausos y un gran coro popular lo acompañó hasta el final del tema.

Los espectadores no se resignaron ante la salida del músico y los bises lo hicieron regresar cuatro veces. "Caperucita" y "Casandra" pusieron de pie al teatro entero y el adiós se concretó de verdad. Ismael agradeció, la sala ovacionó y, desde atrás, "San Pugliese" alimentó una vez más su mito de la buena fortuna dentro de la música.

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