10 de agosto 2021 - 00:00

La incomparable voz de Leonora Carrington

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Hija de un magnate industrial, un aristócrata cercano a la corona, Leonora Carrington fue una rebelde que logró que la echaran de dos colegios de monjas distintos. Finalmente la mandaron a Italia a estudiar arte. No duró mucho. De regreso, fue a ver una exposición que hacía por primera vez en Inglaterra el surrealista alemán Max Ernst. Esos cuadros le abrieron un mundo. Tenía 19 años y se escapó a París a vivir con Ernst, de 46. Esa relación apasionada, caótica, creativa, la llevó a formar parte –junto con la argentina Leonor Fini- del grupo liderado por André Breton y a terminar en un psiquiátrico en España, para luego huir a Estados Unidos y finalmente a México, donde pasó el resto de su vida. Su leyenda de artista plena, pintora, escultora, novelista, cuentista, escenógrafa, dramaturga, fue bellamente contada por Elene Poniatowska en su libro “Leonora”. Carrington fue una mujer de avanzada que inició, a la par de Simone de Beauvoir, las luchas feministas por la identidad de género. Si en su libro “Memorias de abajo” documenta su paso por el manicomio franquista, en sus cuentos lo siniestro es un condimento casi permanente. Hay en ellos experimentaciones con su historia que le permiten sarcasmos reivindicativos. Carlos Fuentes dijo que practicaba “la brujería irónica”, Octavio Paz “la capacidad de ver lo que otros no ven”. Sus cuentos tienen inspiración en las historias de los hermanos Grimm y de Lewis Carroll, pero el recorrido es macabro, alucinatorio y deja el final abierto para el feliz espanto del lector. Luego de leerlos es conveniente entrar en internet para ver sus cuadros y cómo muchas veces ilustran sus relatos. Por ese ejercicio, un tanto pedante, de encontrar relaciones, los cuentos de Carrington pueden asociarse a los de Silvina Ocampo, y actualmente a los de Samanta Schweblin y Mariana Enriquez. Tienen algo, pero Leonora obviamente es Leonora.

M.S.

=“Cuentos completos”, Leonora Carrington (Buenos Aires, 2021, Fondo de Cultura Económica, 174 págs.)

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