9 de diciembre 2005 - 00:00

Los desafíos ahora vienen de Asia

Como en cualquier producción de bienes, lo más importante es el mercado potencial con el que se cuenta. China es un lugar en el que todo es posible y es desde esa perspectiva que el gobierno de ese país ha anunciado el desarrollo de un nuevo formato estándar de video digital, al que ha denominado EVD (Enhanced Video Disc). Si bien el nuevo soporte estará basado en el HD-DVD, no será compatible con el desarrollo de Toshiba y la idea del gobierno es romper con el monopolio occidental sobre la patente del formato DVD, ya que aunque 80% de los reproductores se fabrican en China, cerca de 40% del costo de cada aparato se paga en concepto de licencia a países occidentales.

El EVD debutó como noticia en 1999, pero diferentes problemas retrasaron su aparición hasta la fecha. Entre sus principales características está su capacidad de almacenar imágenes de alta definición utilizando un moderno «codec», el VP6, que ofrece una mejor definición y una capacidad de descompresión mucho más veloz que las disponibles en la actualidad. Todo esto lo convierteen otro serio competidor del Blu-ray y el HD-DVD, aunque por ahora no cuente con el apoyo de los productores de contenidos. El tamaño potencial de los consumidores domésticos de China son un dato a tener muy en cuenta, al que debe sumarse otro mercado gigantesco que consume tecnología y tendencias de origen chino, como es el de la India.

Por si el desafío chino fuera poca cosa, Taiwan también ha anunciado la fabricación de su propio formato óptico de alta definición, el FVD (Forward Versatile Disc), desarrollado por la industria privada con apoyo estatal. Este nuevo disco tendrá la capacidad de almacenar entre 9,8 y 11 gigabytes y ha sido ideado, desde el precio y sus posibilidades de inserción, como un paso intermedio entre el DVD y los formatos de alta definición que hoy día se disputan el futuro. El objetivo primario del FVD es el mercado interno de Taiwán y otras regiones de Asia, pero no se descarta intentar su adopción por parte de empresas occidentales.

Lo que resulta indiscutible a esta altura es que la batalla por el siguiente formato digital se pone cada vez más difícil, y que los usuarios deberán ser muy cautos a la hora de hacer sus elecciones.

Horacio Moreno

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