Los músicos europeos se sublevan en la pandemia

Espectáculos

En Inglaterra, Elton John, Brian May, Bob Geldof, Robert Plant y otras celebridades acusaron a Downing Street por haberlos abandonado.

Aunque todas las artes sufren la pandemia de modo dramático desde el primer momento, la música empieza a mostrarse como la primera en rebelarse contra el “quedate en casa”. Ayer, el legendario Van Morrison anunció que demandará al Gobierno de Irlanda del Norte por las restricciones a la música en vivo, entre las medidas preventivas para mantener el distanciamiento social recomendado ante la pandemia. “No tenemos conocimiento de ninguna evidencia científica o médica creíble para justificar esta prohibición general y vamos a impugnarla en los tribunales”, anunció a la prensa su abogado, Joe Rice, según consignan diarios británicos. El creador de clásicos como “Gloria” y “Moondance” ya había lanzado tres canciones de protesta a lo largo de 2020: “Born To Be Free”, “As I Walked Out” y “No More Lockdown”.

Una de las letras de estas canciones dice: “No más extralimitaciones del gobierno, no más matones fascistas que perturben nuestra paz”. También publicó un tema junto a Eric Clapton, quien lo apoya en estas críticas, llamado “Stand and Deliver”, cuya recaudación fue destinada a Lockdown Financial Hardship Fund, una fundación creada por Van Morrison para ayudar a los músicos en tiempos de pandemia. Del otro lado, el ministro de Salud de Irlanda del Norte, Robin Swann, lamentó la postura del famoso músico y advirtió sobre el efecto negativo que puede tener en la población. “Esperaba algo mejor de él. Lo que está diciendo es peligroso y puede animar a la gente a no tomarse en serio el coronavirus. Si lo ves como una gran conspiración, entonces eres menos proclive a seguir los consejos de salud pública que ayudarán a otros a mantenerse a salvo”, manifestó el funcionario.

Pero el malestar entre los músicos de rock, y en esta caso en particular los británicos, no termina en la pandemia. Sting, Elton John, Ed Sheeran, Liam Gallagher, Radiohead, Bob Geldof, Brian May (de Queen), Robert Plant de Led Zeppelin, Peter Gabriel y Kim Wilde fueron algunos de los nombres más relevantes que protestaron por su situación tras el brexit.

A ellos se sumaron cantautores como Judith Weir, el director Simon Rattle (que dejará Inglaterra para establecerse en Alemania) y la violonchelista Nicola Benedetti: en total más de 110 artistas, todos enojados y decepcionados por el gobierno británico. Son los voceros de la protesta por el modo en que la música -las grandes estrellas, pero sobre todo las bandas itinerantes- fueron “vergonzosamente” abandonadas después del brexit.

La queja llegó en la forma de una carta publicada por el Times donde denuncian que los acuerdos hicieron de Europa una “zona de exclusión” para los músicos. Tras el fin de la libre circulación entre el continente y el Reino Unido, hay que obtener visas individuales antes de ir a cualquier país de la Unión Europea, con los consecuentes costos adicionales (incluyendo permisos de 400 dólares para instrumentos musicales y otros equipos) y trabas burocráticas que harán “insostenibles muchas giras”. Londres y Bruselas se culpan mutuamente por la situación, pero según los firmantes los músicos serán quienes paguen los platos rotos: sobre todo, los jóvenes y los emergentes, a quienes “ya les cuesta mantener la cabeza fuera del agua”. Toda la industria musical del Reino Unido ya se vio devastada por la pandemia y las nuevas restricciones hacen más trabajosa y lejana la perspectiva del regreso a las salas de concierto, giras y festivales.

El negociador europeo del brexit, Michel Barnier, negó haberse opuesto a la libre circulación de los músicos durante los coloquios, asegurando que presentó en Londres “propuestas bastante ambiciosas en términos de movilidad”. Según el diario The Independent, fue Londres la que rechazó una propuesta estándar de la Unión que concede una exención de visa de tres meses a los artistas y creadores, algo que Downing Street negó. En los últimos días, la secretaria de Estado británica para la Cultura, Caroline Dinenage, aseguró que la puerta “quedó abierta” para nuevas discusiones “si la UE está lista para considerar las propuestas muy razonables del Reino Unido”. Los músicos reclaman la creación de un “pasaporte” que dure al menos dos años, de costo económico y que comprenda a todos los Estados miembro de la UE, y que pueda ser usado también por el equipo técnico.

Finalmente, y para completar lo que está viviendo hoy la música, el productor discográfico Bob Rock vendió su parte de los derechos de un catálogo de 43 canciones, incluido el álbum homónimo de la banda de heavy metal Metallica y de “Call me irresponsible” de Michael Bublé, a Hipgnosis Songs Fund, en medio de una explosión de consumo de música por streaming.

La pandemia del covid-19, según se informó ayer en esta sección, está llevando a que una creciente lista de profesionales de la industria musical monetarice sus antiguos trabajos vendiendo canciones y álbumes valiosos, en un momento en que la crisis de salud mundial ha hundido las ganancias por la falta de conciertos en vivo.

La firma de inversión Hipgnosis, con sede en Londres, anunció ayer una oferta de colocación con descuento de sus acciones ordinarias junto con el acuerdo, que es al menos el quinto de la compañía este mes tras los que alcanzó con Shakira y Neil Young. “La amplitud de los enormes éxitos de Bob Rock es casi imposible de igualar por ningún creador de la historia de la música”, dijo el fundador de Hipgnosis Songs, Merck Mercuriadis, que fue manager de Elton John y Beyoncé. Rock coprodujo el álbum homónimo de Metallica en 1991, conocido popularmente como “The Black Album”, que incluye éxitos como “Nothing else matters” y “The unforgiven”. Las canciones del disco han sido escuchadas por streaming más de 7.000 millones de veces, según Hipgnosis. El valor de los acuerdos musicales no fue revelado.

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