Sin embargo, justamente por este mismo proceder (fijarle un sentido único), el director de
Los marcianos son una entidad neutra, obstinada: un frente exterior bestial pero, finalmente, bastante tonto como para no advertir, pese a toda su estrategia, cuál será su talón de Aquiles. Ataque tras ataque, la historia avanza de modo reiterativo. A diferencia de los terráqueos, los marcianos ignoran que hubo antecesores suyos más hábiles y arteros, más maliciosos y simpáticos, aunque también terminaran derrotados. Ni
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