3 de octubre 2010 - 00:28
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"Una persona maravillosa, de un criterio inobjetable. Como artista, no son muchas las cosas nuevas que yo tenga para decir de ella. Muy inquieta, buscando siempre sorprenderse a ella misma, todo el tiempo indagando nuevas formas de alianzas y disfrutando de caminar nuevos caminos", definió Fabián Matus a su madre.
Víctor Heredia, quien acompañó a la tucumana en inmensa cantidad de recitales y con el que llegó a grabar un disco, la evocó cariñosamente: "Fue una mujer extraordinaria desde todo punto de vista. No puedo soslayar la enorme vocación que ella sentía por el arte, que la llevó a emparentarse en el escenario con las más diversas posturas musicales. Mercedes cantó con todos y distinguió a aquellos que ella sentía que tenía que distinguir. Yo tuve el privilegio de ser su compañero, su amigo y casi su hijo durante el tiempo que nos conocimos, más de 40 años. Y puedo decir que fue una hermana mayor, una madre, pero sobre todas las cosas una artista incomparable".
Abel Pintos se refirió a la intérprete con sensibilidad pero también con la admiración de un fanático: "Es mi gran referente dentro de la música y una persona que me sensibilizó mucho desde chico. Con su música supo llegar a mis rincones más emotivos. Y si tuviera que describir a Mercedes desde un lugar profesional es una gran cantante e intérprete como pocos".
En su tiempo libre, la artista se entretenía al "leer autores latinoamericanos, mirar televisión y escuchar radio", según Matus. "Era muy casera, disfrutaba de los días que tenía en Buenos Aires", agregó. En la misma línea, Heredia resaltó que "la 'Negrita' se deleitaba con películas y le gustaba muchísimo ver televisión". Al mismo tiempo, destacó que "también disfrutaba mucho de las bromas y de los chistes".
En el marco de los recuerdos de los entrevistados, Fabián se refirió nuevamente al humor de la intérprete: "La mayoría de las anécdotas que tenemos siempre tienen que ver con la responsabilidad. Pero además, era increíblemente graciosa y divertida. Ella tenía una frase que después la empezamos a usar todos. La mamá cuando terminaba un concierto decía: 'Vamos a comer, que hay que dormir apurados para salir mañana temprano'.
El autor de "Sobreviviendo" evocó entre risas otro momento compartido con la cantante: "Recuerdo una invitación que me hizo muy apresurada para que vaya a cantar con ella al Carnegie Hall. Me llamó y me dijo: -'Nene te tenés que venir conmigo así que preparate, que viajás pasado mañana'. Le contesté: -'Mercedes, ¿cómo me decís esto ahora?'. -'Sí, porque se me acaba de ocurrir y me pareció extraordinario, no podés dejar de venir, es un teatro muy importante'. Yo le dije: -'Sí, sí lo conozco'. -'Te cantás dos canciones conmigo y tres temas solito. Quiero que te conozcan en EEUU'. Allí fuimos, y en el ensayo, ella cantó Una canción posible. Al lado mío estaba mi empresario, que me exclamó: -'¡Qué bella canción!'. Cuando le agradecí, me miró y me preguntó: -'¿Pero por qué muchas gracias?'. -'Porque es una canción mía'. Y entonces él me miró y me dijo: -'¿Cuál es? No la reconozco'. -'Una canción posible', contesté. -'¡Ah, pero qué distinta suena en la voz de esta mujer!'. Después nos reímos mucho de eso con Mercedes. -'Para tener empresarios así es preferible tener enemigos', decía ella. Eso motivó, obviamente, que yo dejara de cantar Una canción posible y prefiriera siempre la versión maravillosa que hizo la 'Negrita'".



