En suma, como entretenimiento, aburre. Y para quienes lo ven desde un punto de vista educativo, es hasta peligroso, porque las zapatillas se vuelven mágicas cuando el chico las baja de un cable de la luz durante una tormenta, y justo cae un rayo... Igual, lo más gracioso es el título original, De todos modos, se agradece haber despertado en viejos padres el recuerdo de otro título: el sueco
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