Más oscura pero igual de ochentosa, vuelve “Stranger Things”

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La cuarta temporada de Stranger Things, la serie de terror y ciencia ficción que rescata y reivindica para toda una nueva generación el amor por la cultura pop de los 80, regresa este viernes a Netflix con el estreno de la primera parte de su cuarta temporada con "un giro más oscuro".

(Por Nicolás Biederman) La cuarta temporada de Stranger Things, la serie de terror y ciencia ficción que rescata y reivindica para toda una nueva generación el amor por la cultura pop de los 80, regresa este viernes a Netflix con el estreno de la primera parte de su cuarta temporada con “un giro más oscuro”.

Así avisaron en charla con Télam los hermanos Matt y Ross Duffer, creadores, guionistas y directores de una de las ficciones más vistas del streaming desde su estreno en 2016.

Por aquel entonces el elenco liderado por la británica Millie Bobby Brown como Eleven, la chica de poderes telekinéticos, estaba conformado por entrañables preadolescentes (hoy los varones se afeitan todos los días para sostener el look teen) y eso atrajo a una legión de fans en el público juvenil.

Pero sus innumerables referencias al cine, la televisión y la literatura popular de la década de 1980, con grandes guiños a Steven Spielberg y Stephen King en la primera temporada y a decenas de otros con el correr de los capítulos, supieron tocar una fibra nostálgica en las camadas más grandes.

A tres años del lanzamiento de su tercera temporada, “Stranger Things” y los Duffer superaron los retrasos que impuso la pandemia y presentan el viernes los primeros siete episodios de la temporada, mientras que los capítulos 8 y 9 desembarcarán recién el 1 de julio.

Los Duffer saben que cuentan con un público ávido, y Netflix les dio carta blanca, de modo que esta cuarta temporada se expande como nunca antes con cinco horas totales más que las anteriores. En rigor, cada capítulo tiene la duración de una pequeña película: cinco de los primeros seis episodios duran 75 minutos y el séptimo 98.

La historia viaja seis meses después de la batalla del shopping Starcourt de la tercera temporada, que dejó al ficticio pueblo de Hawkins, Indiana, sumido en la destrucción y con hondas secuelas en los protagonistas.

Eleven, Bill (Noah Schnapp) y Jonathan (Charlie Heaton), se fueron con Joyce (Winona Ryder) a empezar de nuevo en California luego de la desaparición de Hopper (Jim Harbour), mientras que en Hawkins el grupo está dividido. Max (Sadie Sink) lidia con la depresión por la muerte de su hermanastro, Lucas (Caleb McLaughlin) está obsesionado con ser parte del grupo de los “populares” en la escuela, y Dustin (Gaten Matarazzo) y Mike (Finn Wolfhard) están ajustándose a la nueva realidad del colegio secundario.

En este momento en que están más separados y vulnerables que nunca, surge una nueva y horripilante amenaza sobrenatural proveniente de la dimensión del Otro Lado: Vecna, el villano de esta temporada, que los Duffer crearon teniendo como referencia a pesos pesados del terror como Freddy Krueger, Pinhead de “Hellraiser” y elementos del Pennywise de “IT”.

Télam: En esta larga espera desde que salió la última temporada el mundo se volvió un poco como el Otro Lado con la pandemia, la guerra y las muchas crisis. ¿Cómo se infiltró el estado de ánimo de estos tres años en la serie?

Matt Duffer: El programa estaba escrito bastante antes de que todo esto pasara. Por supuesto que causó retrasos como con todas las demás producciones, tuvimos que parar todo. Obviamente afectó nuestro día a día. Estar en el set era muy diferente, y te sentías agradecido de poder estar de vuelta y de nuevo con gente. Nos unió mucho: una vez que pudimos estar de vuelta en el set había un sentimiento de camaradería.

T: La nueva temporada tiene un marcado tono más oscuro, tal vez no solo por lo que vivieron los personajes en el final de la temporada 3, sino también porque ahora son todos más grandes. ¿Era esa angustia adolescente algo que también les interesaba abordar ahora?

Ross Duffer: En última instancia sobre todo esa fue la razón por la que esta temporada tomó un giro más oscuro. En la tercera temporada teníamos este tono feliz, vibrante, un poco tonto y absurdo, al estilo de los blockbusters de verano para adolescentes y por supuesto queríamos hacer algo bien diferente. Pero claramente ellos son adolescentes ahora, están empezando a ir a la secundaria, y como guionistas debíamos pensar en la experiencia del colegio en esa época, que es uno de los períodos más desafiantes en la vida de un joven, esos cuatro años de la secundaria.

Para nosotros fue un reto muy grande. Es un momento en el que podemos empezar hablar de ansiedad, depresión, temas más pesados que se pueden explorar. Claro que tenemos un monstruo en la serie, pero empezamos a ver cómo este monstruo podía entrelazarse con todas estas emociones que estos adolescentes están atravesando. El hecho de que están en la secundaria, nos permitió explorar todos estos temas más oscuros y construimos la temporada partiendo de ahí.

T: Para esta nueva tanda de capítulos tuvieron la oportunidad de traer a Robert Englund. Siendo este programa una gran carta de amor a la cultura pop de los 80, debe haber sido un placer para ustedes poder trabajar nada menos que con Freddy Krueger.

Matt: Totalmente, porque “Pesadilla” (1984) fue un tema de conversación muy grande para nosotros cuando comenzábamos a resolver de qué se iba a tratar esta temporada. En términos de villano, íbamos y veníamos en torno a “Pesadilla” y “Hellraiser”, y poder tener a Robert Englund en esta serie fue realmente un sueño hecho realidad. Sin dudas una de nuestras partes preferidas de hacer esta serie es poder trabajar con algunos de nuestros héroes, ya sea Robert Englund, Sean Astin, Paul Reiser, por supuesto Winona Ryder, estas estrellas que crecimos idolatrando.

Ross: Sí, de todas formas es raro. Vimos “Pesadilla” demasiado jóvenes; escuché por primera vez la historia de Freddy Krueger cuando tenía 3 años, una niñera me la contó (risas). Me dijo quién era Freddy y qué había hecho. Obviamente nunca pude olvidarlo, miraba la tapa del cassette en el videoclub y me asustaba. Eventualmente la vimos, no pudimos dormir por un tiempo… Eso se queda con vos por toda la vida, y cuando ves a Robert, aún sin maquillaje, hay algo en vos que se siente afectado, pero es el tipo más amable. Y mientras que muchos de estos actores que hicieron papeles así de icónicos no quieren hablar de esos personajes, él ama hablar sobre Freddy Krueger, nos autografió todos los coleccionables de “Pesadilla” que teníamos, así que pudimos sacar afuera al fan interior delante de él, y encima luego tuvimos la posibilidad de verlo actuar y fue magnífico.

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