14 de marzo 2008 - 00:00

"No nos interesa llevar la realidad social a la danza"

Patrick Delcroix creó «Cherché, Trouvé, Perdu» sobre músicas de Lenine, Marco Suzano y Mestre Ambrosio.
Patrick Delcroix creó «Cherché, Trouvé, Perdu» sobre músicas de Lenine, Marco Suzano y Mestre Ambrosio.
La conocida compañía de danza brasileña «Cisne Negro» vuelve a presentarse en Buenos Aires hoy, mañana y el domingo en el Teatro Presidente Alvear, abriendo la temporada del Complejo Teatral de Buenos Aires. La agrupación tiene como directora artística a Hulda Bittencourt, fundadora del Estudio de Ballet Cisne Negro y luego, en 1977, de la Cisne Negro Cía. de dança. Bittencourt continúa al frente del grupo desde hace treinta años y, en su nueva visita, trae un tríptico integrado por obras de Gigi Caciuleanu (nacido en Bucarest y nacionalizado francés), Patrick Delcroix ( francés) y Rui Moreira ( brasileño).

Sobre Stravinsky, Caciuleanu compuso «Revoada»; con música del islandés Arvo Part, Delcroix creó «Cherché, Trouvé, Perdu», y con una banda sonora compuesta por fragmentos de Lenine, Marco Suzano, Mestre Ambrosio y temas del disco «Música del Brasil», Moreira concretó la tercera obra del trío, «Trama».

Dialogamos con Bittencourt.

Periodista: ¿Qué lugar ocupa su compañía en el panorama de la danza contemporánea en el Brasil?

Hulda Bittencourt: Creo que la danza contemporánea brasileña está caminando muy apropiadamente. Todos los días surgen nuevas compañías y pequeños grupos, con propuestas absolutamente contemporáneas, algunas van por un camino muy firme y otras están en una búsqueda de un lenguaje propio. Aunque también están los grupos fijos, que son los que viajan más al exterior y los que poseen mayor apoyo para realizar su labor. No sólo por el extranjero sino también para circular por el Brasil, ya que es un país que por sus distancias se vuelve muy caro. Nosotros tenemos una compañía aérea que nos patrocina y por esa razón podemos circular por todo el Brasil y también por el resto de América del Sur.

P.: ¿La compañía siempre tiene residencia en San Pablo?

H.B.: Sí. Siempre en el mismo lugar. Estamos festejando los 30 años de existencia, y muchas veces el Teatro Municipal nos recibe.

P.: ¿El Estado aporta fondos para el sostenimiento de «Cisne Negro»?

H.B.: Tenemos el apoyo de Petrobras pero también contamos con el aporte de otras empresas estatales y privadas y nuestros fondos propios que se incrementan con la venta de entradas.

P.:¿Y el repertorio, sobre qué bases se establece?

H.B.: La primera particularidad es que no tenemos coreógrafos residentes. Es una compañía que tiene un repertorio ecléctico y nuestra forma de trabajar combina la presencia de coreógrafos internacionales con los brasileños.

P.: ¿Cuántos integrantes tiene la compañía en este momento?

H.B.: Dieciséis. Por lo general hay doce en el escenario y cuatro de reserva.

P.: Es una compañía de cámara...

H.B.: Sí, se la puede rotular así.

P.: ¿En cuánto al lenguaje que cultivan?

H.B.: Como tenemos un eclecticismo en cuanto a los coreógrafos también lo tenemos con relación al lenguaje. Cada coreógrafo tiene su línea y el nuestro es un lenguaje contemporáneo al que se mixturan otros procedimientos creativos, clásicos y modernos. También contamos con obras académicas en el repertorio como «Cascanueces», que ofrecemos todos los años en Navidad, desde hace veinticinco años. Ahí ampliamos bastante la compañía contratando una mayor cantidad de bailarines. Esta producción de «Cascanueces» tiene mucho éxito.

P,: Ultimamente se habló mucho en el Brasil de una película, «Tropa de élite», que refleja la realidad más cruda de la sociedad brasileña. ¿Algún coreógrafo recoge ese tipo de temática para trasladarla al mundo de la danza?

H.B.: Algunos coreógrafos lo hacen.Yo no tengo la menor pretensión de mostrar esas problemáticas. Tenemos siempre un buen público, una buena audiencia, es por que hacemos un largo proceso de «seducción». Pretendemos que el público goce con nuestra danza. Les damos obras con músicas populares al mismo tiempo que hacemos Stravinsky. Esa es mi propuesta.

P.: ¿Qué porcentaje del año trabajan ustedes en San Pablo y cuánto en otros lugares del Brasil y del mundo?

H.B.: Hacemos de 70 a 80 espectáculos por año. En diversos lugares del mundo: Africa, La Habana, Alemania, Estados Unidos. No hacemos discriminación. Bailamos en países pobres y ricos, en países medios. En San Pablo y en otras pequeñas ciudades cercanas también bailamos.

P.: ¿Siguen sin tener una figura principal?

H.B.: La figura principal es siempre la compañía. Todos los bailarines hacen protagónicos y secundarios.

P.: ¿Son todos brasileños?

H.B:
Exacto. Son todos brasileños. Tenemos becarios que están siempre en las funciones del Cisne Negro y cuándo algún bailarín tiene algún inconveniente, estos becarios toman su lugar. Así van aprendiendo y fogueándose en su contacto con el público.

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