Peligro: blanco y negro

Espectáculos

Años atrás, en tiempos de la Argentina violenta, el estreno de «Morir en Madrid» (el famoso documental de Fréderic Rossif sobre la Guerra Civil Española) provocó un tumulto ante la boletería del cine Libertador. Allí se insultaban, y hasta llegaron a los puños, partidarios locales del franquismo y la República. En medio del fragor, dificultosamente, una señora mayor se fue abriendo paso como pudo. Cuando al fin quedó frente a frente con el boletero, con el dinero en la mano para pagar su entrada, le preguntó: « Perdón ¿esta película es en colores o en blanco y negro?» «En blanco y negro, señora», le respondió incrédulo, y de mala manera, el hombre. La mujer, disgustada, dio media vuelta y se marchó. Fue así como contribuyó modestamente con la pacificación: los pocos que llegaron a oírla rieron tanto que hasta dejaron de pelear.

Sin saberlo, aquella anónima espectadora, militante del cromatismo, fue una pionera de la modernidad. Hoy, una gran parte de los estudiantes de cine se niega a ver esas «películas viejas» en blanco y negro, posición que desde el jueves último comparten algunos exhibidores: por caso, el cine Atlas Santa Fe, que proyecta «Buenas noches, buena suerte», de George Clooney, colocó un cartel donde se advierte a los espectadores que la película es en blanco y negro, como para que después no haya reclamos. Casi como esas atracciones de Orlando que le advierten a los cardíacos no entrar si no lo soportan.

Sin embargo, lo que sí es bueno señalar (como lo han hecho otras salas) es que esa película se está viendo con un subtitulado blanco, que en muchas escenas suele perderse sobre los fondos blancos de la película, impidiendo su lectura y dejando en ascuas al espectador que no entienda inglés. ¿Por qué no emplear, en estos casos, el muy visible subtitulado amarillo que hace tiempo adoptaron el video hogareño y el DVD?

Desafortunadamente, esta dificultad de lectura les da otro argumento a quienes anatemizan al «anacrónico» blanco y negro.

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