26 de marzo 2008 - 00:00
Polémica: ¿editar o destruir novela inconclusa de Nabokov?
-
Sorpresa en Prime Video: una de las mejores adaptaciones de Agatha Christie arrasa en la plataforma
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
Según «The Times», «Laura» tiene como protagonista a Philip Wild, que está casado con Flora, una mujer sexualmente muy promiscua, y su tema, recurrente en la obra de Nabokov, es la muerte y lo que hay detrás. En la novela, Wild consigue desaparecer mediante un proceso de meditación profunda. El libro comienza con una fiesta y siguen cuatro escenas continuas después de las cuales la obra se torna fragmentaria.
Quienes se muestran contrarios a su destrucción recuerdan los casos de Virgilio, que pidió antes de morir que quemaran su «Eneida», solicitud que no quiso atender el emperador Augusto, o de Franz Kafka, que expresó el mismo deseo con toda su obra, no cumplido por su amigo Max Brod. Pero también hay casos menos celebrados como la decisión de la viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama, de publicar textos que el escritor pidió expresamente dejar inéditos.
Volviendo a «Laura», un primo carnal de Dmitri, Ivan Nabokov, que estudió con él en la Universidad de Harvard y trabaja ahora como editor en Francia, dijo a «The Times» que hace tiempo que no habla con su pariente de ese asunto y que creía que la cuestión ya había quedado resuelta. Según ese primo, «Laura es un fragmento, inconcluso e inédito y en mi opinión debería destruirse. No creo que su publicación le hiciese un favor» a Vladimir Nabokov.
Según Ivan Nabokov, los expertos universitarios que abogan por su publicación son como parásitos egoístas: «Nabokov no quiso que se publicara. Su filosofía estética es que una obra de arte es algo que hay que bruñir y perfeccionar».
Brian Boyd, el más respetado biógrafo de Nabokov, a quien la esposa del escritor, Vera, fallecida en 1991, mostró algunos fragmentos de «Laura» hace muchos años en un hotel suizo, aconsejó en su día tanto a ella como a su hijo que no la publicaran, pero mientras tanto ha cambiado de opinión.
«He vuelto a leer la novela en mejores circunstancias y creo que es fascinante», explicó Boyd a «The Times». «Ha quedado en estado muy fragmentario (...) Logra cosas muy brillantes con la prosa (...) Es una proeza técnica, como las últimas obras de Shakespeare en las que utiliza su técnica de forma muy, muy concentrada». El texto es «tan grotesco de alguna forma y tan poco apetitoso, aunque de modo muy distinto, como 'Lolita'. Es un tipo de escritura que provoca admiración y temor reverente, pero con la que cuesta identificarse», agregó.

Dejá tu comentario