21 de febrero 2001 - 00:00

Puras recetas en antología de policiales

El crucero de la muerte
"El crucero de la muerte"
Aun cuando el nombre de Agatha Christie figure entre sus autores, esta antología de relatos policiales no está entre los mejores productos del género. Los textos seleccionados por Lawrence Block -integrante de la asociación Mystery Writers of America-no sólo tienen en común el mismo hábitat (cruceros y barcos de alta mar), sino también que todos parecen responder a una estudiada receta de bestseller. Siempre es posible que un paseo entre gente rica y algo perversa pueda atraer a ese esquivo segmento de consumidores que sólo lee cuando está de vacaciones.


Luego de la simpática aparición del inspector Hercule Poirot, en «Problema en el mar», la colección repite una y otra vez el mismo esquema: ambientes de lujo, matrimonios por conveniencia, algo de tráfico de drogas, y casi siempre una única razón para matar: la fortuna ajena.

Los personajes sólo responden a estereotipos. A excepción, quizás, de los protagonistas de «Nueve puntos para el asesinato», de Nancy Pickard y de «S.O.S.», de John Lutz, son muy pocos los que muestran algún tipo de conflicto interior. La vida a bordo puede resultar atrayente por su sofisticación y búsqueda del placer, pero a la tercera historia, el lector ya tiene la sospecha de que la rutina no será muy diferente en los próximos relatos. Ya el prólogo de Lawrence Block resulta muy poco alentador, en relación con los posibles méritos literarios del libro.

El compilador empieza por vanagloriarse de sus buenas ventas y luego menciona las ventajas de pertenecer a la Asociación Internacional de Escritores Policíacos que permite, como en este caso, la difusión de autores de otras lenguas, fuera del inglés. Pero, en lugar de aportar alguno dato ilustrativo sobre el gé-nero, termina hablándole al lector como lo haría un comerciante: «Hablemos del libro que usted ha tenido el buen tino de comprar (o tal vez la grosería de robar)», pide en un momento. Como chiste... muy poco afortunado.

Dejá tu comentario

Te puede interesar