26 de noviembre 2007 - 00:00
Señal de alerta en el mercado internacional
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La última obra de Vincent Van Gogh no tuvo comprador en una reciente subasta, demostrando la suba desmedida del mercado de arte internacional; así y todo, el arte sigue siendo una buena inversión.
En España, cuando las obras tienen estimaciones lógicas se venden bien. Una obra de Miquel Barceló, la figura mallorquina más importante del arte español contemporáneo, duplicó su base al venderse en un millón de dólares, pero el comprador no se la pudo llevar a su casa porque el Estado español utilizó el derecho de tanteo y se la quedó en la misma suma. Este sistema debería ser implementado en nuestro país, sin duda alguna.
El también contemporáneo Luis Gordillo vio cuadruplicar su base al venderse su obra en 230.000 dólares, sumas imposibles en la Argentina para cualquier artista contemporáneo.
Hace seis meses en estas páginas (el 7 de mayo) decíamos que la obra de Henri Matisse estaba barata, y ahora acaban de pagar en Nueva York el precio récord de 30 millones de dólares por una colorida y gracil odalisca. En realidad, su mujer, Amelie Parayre, a quien Matisse cuando la conoció le dijo: «Señorita, la amo profundamente, pero siempre amaré más a la pintura...».
Aún no se alcanzaron los niveles de 1990 en el mercado, pero se está muy cerca.
Creemos, sin embargo, que vendrá una baja importante a partir de 2008. El peor momento fue en 1997. En esta década, la pintura impresionista ha subido 138% y el arte contemporáneo, 100%. El volumen del mercado es mayor en todos los órdenes 50% promedio, tomando el momento récord de 1990 y la euforia de japoneses y árabes.
En fin, el arte es siempre una mejor inversión que cualquier otra, ya que las obras de arte son un bien de uso y las disfrutamos todos los días viéndolas y mostrándolas. También agregan prestigio a quien las tiene. Las demás inversiones que hemos comentado no son bienes de uso y de disfrute, salvo que alguien aumente su adrenalina viendo una pantalla de inversiones o acariciando un papel que representa la inversión.
Recordemos que el arte de los argentinos está subvaluado. Estimamos que subirá cerca de 200% en la próxima década.




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