13 de febrero 2001 - 00:00
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Sharon Stone.
La actriz Julianne Moore todavía no se repone del aspecto horripilante de su papel junto a Anthony Hopkins en «Hannibal», la largamente esperada continuación de «El silencio de los inocentes», que acaba de estrenarse en Estados Unidos. «En realidad, tuve que hablar con mi psiquiatra sobre eso», dijo Moore en una entrevista publicada en el número de marzo de la revista «Vanity Fair». No es para menos, ya que, entre otras lindezas, el protagonista devora el cerebro de una de sus víctimas, aún viva, frente a la detective Clarice Starling, encarnada por Moore. «Como madre, como persona, ¿qué es esto? 'Hannibal' es el lado oscuro que todos tenemos... Estamos socializados, civilizados, pero en nuestras vidas de fantasía exploramos estos temas», agregó. «Eso está bien, pero es una línea fina con la que me siento incómoda. No quiero sonar como si me sentara aquí a racionalizar la violencia», expresó Moore a la publicación. Julianne Moore ganó la décima parte de los 20 millones de dólares que habría cobrado Jodie Foster por repetir el papel de la agente del FBI, Clarice Starling. La misma Foster rechazó el papel porque lo encontró demasiado espeluznante. Moore, que también ha trabajado en films como «Boogie Nights» («Noches de placer») y «Magnolia», explicó que sus aprensiones estaban relacionadas con la naturaleza de la violencia del guión de «Hannibal». «Yo soy muy cuidadosa en lo que respecta a la violencia, pero eventualmente llegué a creer que esta historia era una especie de fábula. Este es un film en el que el bien y el mal se lanzan el uno contra el otro... Pero es psicológicamente horripilante», reflexionó.
Charlotte Rampling recibirá un César de honor por su carrera en la ceremonia de entrega del más importante premio del cine francés el 24 de febrero en París, informó la Academia de las Artes y las Técnicas del Cine. Rampling, cuya última película, «Sous le sable» («Bajo la arena»), de Francois Ozon, acaba de ser estrenada en Francia, recibe así un gran respaldo a su carrera. La actriz británica de espléndidos 55 años, que ha desarrollado gran parte de su vida profesional fuera de su país, ha trabajado con algunos de los mejores directores del siglo XX. En 1967 rodó en España «The long duel», («La leyenda de un valiente»), junto a Yul Brynner, tras la cual recibió ofertas para participar en películas en Francia y en Italia. En 1968 participó en el largometraje de Luchiano Visconti «La caída de los dioses», que supuso su consagración definitiva como una de las grandes actrices europeas. «Portero de noche», de Liliana Cavani, donde Rampling interpreta a una mujer que mantiene relaciones amorosas con el sádico ex oficial nazi que la había torturado 15 años antes, cuando era prisionera en un campo de concentración, la lanzó a la fama mundial. En 1986 rodó «Max, mon amour», de Nagisa Oshima, en la que interpreta a una mujer que mantiene una historia de amor con un simio, con la que consiguió gran éxito en Cannes. La directora france-sa Agnes Varda y el actor Darry Cowl, de 75, también recibirán un César honorífico.
LOS DELIRIOS DE MARIAH CAREY
La cantante estadounidense Mariah Carey, conocida también por sus extravagantes deseos, dejó demostrada esta faceta en un hotel en Beverly Hills al pedir en una suite de más de 3.000 dólares, bombitas de color rosa, según informa hoy el diario londinense «Star». El periódico también señala que la diva solicitó también que se quitaran algunos muebles de la habitación. Al viajar con 25 valijas, la cantante convirtió la habitación en una especie de armario con pasillos. Agradecida porque sus deseos se habían cumplido, Mariah Carey dio generosas propinas; todo aquel que la sirvió de algún modo recibió un billete de 50 dólares.




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