«Cortina rasgada» («Torn Curtain», EE.UU., 1966). Dir.: A. Hitchcock. Int.: P. Newman, J. Andrews, L. Kedrova, D. Opatoshu, L. Donath, T. Toumanova.
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Aunque en la mayoría de sus películas de espías, los malos obviamente venían del otro lado del muro, en 1966 Hitchcock se politizó por completo en «Cortina rasgada», donde Paul Newman y Julie Andrews descubrían las angustias de la vida del proletariado comunista.
El film fue muy criticado en su época, fue especialmente traumático hasta el punto de marcar su ruptura con el compositor Bernard Herrmann (la música es de John Addison), y suele ser considerado como de lo menos atractivo en la filmografía del autor de «Psicosis».
Pero, hoy se sostiene muy bien y tiene varias secuencias que llaman la atención, en especial uno de los mejores momentos violentos hitchcockianos.
A esta expedición anticomunista de Hitchcock se le debe uno de los grandes asesinatos de la pantalla grande, el del agente enemigo Gromek. Hitchcock quería demostrar lo difícil que es matar una persona, y como víctima de una de las muertes más largas, angustiosas y crueles de su carrera eligió precisamente a un comunista.
La escena suele ser alivianada por los censores televisivos, por lo que esta flamante edición en video permite apreciarla -y sufrirla-en toda su potencia. La copia es de un nivel técnico excelente.
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