30 de agosto 2007 - 00:00
Subastan la llave que pudo salvar al Titanic
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La llave que se subastará en septiembre en Gran Bretaña daba acceso a prismáticos con
los que, según expertos, los tripulantes podrían haber visto el iceberg contra el que chocó
el Titanic.
«Este es un barco magnífico. Me siento muy decepcionado por no participar en su primer viaje», llegó a lamentar el oficial en una postal que envió a su cuñada y que también saldrá a subasta.
Según Aldridge, Blair sólo se dio cuenta de la llave, de hierro y con una pequeña placa colgante dorada, después de que el Titanic partiera de Southampton, de ahí que «pudiera hacer poco aparte de quedársela como recuerdo».
Sin la llave que permitía el acceso a los prismáticos, los vigías del transatlántico dependían de su vista y, por esa razón, sólo atisbaron el iceberg cuando ya era demasiado tarde. El vigía Fred Fleet, uno de los sobrevivientes del desastre, declaró años más tarde ante una comisión estadounidense que investigó la tragedia que, de haber dispuesto de los binoculares, la tripulación podría haber reparado a tiempo en la masa de hielo.
Preguntado por el senador Smith, presidente de la investigación, si se podría haber divisado el iceberg de haber contado con prismáticos, Fleet respondió: «Podríamos haberlo oteado un poco antes». Interrogado por Smith sobre la antelación con que se podría haber avistado el bloque de hielo con el uso de binoculares, Fleet contestó: «La suficiente para apartarnos del camino».
Ante la tentación de culpar a Blair del siniestro, Aldridge dijo en su defensa que, «en términos de culpabilidad, habría que mirar al capitán, Edward John Smith», dado que «el buque iba demasiado rápido sobre una superficie helada de la que le habían advertido».
Blair, años más tarde, llegó a ser condecorado con una medalla por salvar en una ocasión a un marinero en el Atlántico, regaló la llave a su hija Nancy, quien terminó donándola en los '80 a la Sociedad Internacional de Marinos del Reino Unido. Ahora, la Sociedad quiere vender la pieza, que ha guardado celosamente en una caja fuerte, con el fin de recaudar fondos para crear becas para jóvenes que deseen hacer la carrera de marino.
Aldridge confía en que el lote supere las 70.000 libras, pues se trata de «uno de los artefactos más importantes del Titanic en ver la luz».




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