9 de marzo 2006 - 00:00

"Terror en la niebla": Carpenter lo hizo mejor

No era mala idea hacer una remake de este clásico menor de John Carpenter, pero sinimaginación ni presupuesto, la nueva versión es floja y sólo asusta hacia el final.
No era mala idea hacer una remake de este clásico menor de John Carpenter, pero sin imaginación ni presupuesto, la nueva versión es floja y sólo asusta hacia el final.
«Terror en la niebla» (The Fog, EE.UU., 2005, habl. en inglès) Dir.: R. Wainwright. Int.: T. Welling, M. Grace, R. Sherbedgia, S. Blair, A. Hough.

John Carpenter sigue siendo demasiado vanguardista para el Hollywood actual, que al mismo tiempo que se niega a financiar los proyectos del director de «Asalto al Precinto 13», no duda en seguir haciendo secuelas de «Noche de Brujas», o producir una remake tan floja como innecesaria de un clásico menor de Carpenter como «La niebla», La elección no estaba mal ya que además de no ser el film más contundente de Carpenter. El guión del original podría evolucionar en direcciones muy interesantes contando con imaginación y presupuesto.

Una de las cualidades del film original es su hermetismo y suspenso creciente en la descripción de un fenómeno paranormal que afecta a un pueblo costero justo cuando está por homenajear a los pioneros que lo fundaron. Sólo hacia el final, el guión explicaba la naturaleza y motivos de los terroríficos eventos anteriores. Para sostener el misterio, Carpenter se valìa de un elenco sin fisuras (Jaime Lee Curtis aparecía junto a su madre Janet Leigh, acompañados por Tom Atkins, John Houseman, Adrienne Barbeau y Hal Holbrook).

Precisamente, todo empieza mal en esta «Terror en la niebla» desde el momento en que se prefirió cubrir casi todos los roles con actores jóvenes e impersonales de series de TV, quitándole toda identidad a los personajes originales. Y encima le quita todo el misterio al argumento al plantear la trama del modo más elemental posible.

Entendiendo que para las nuevas generaciones de fans del terror estos horrores marineros pueden tener su encanto, lo cierto es que ni con la mejor voluntad se puede dejar de notar la falta de acción e intensidad de la primera mitad de la película. Luego, cuando los horribles espectros que vienen con la niebla concretan su venganza contra los descendientes de quienes los traicionaron, aparecen algunas escenas respetablemente terroríficas, lamentablemente no muy jugadas en gore ni imaginativas en el uso de los obvios efectos digitales (que no le llegan a los talones a las invenciones más sencillas del experto en FX Rob Botin). Un costado romántico suaviza aún más las cosas, a pesar de que todos modos el mensaje del film original sigue perfectamente vigente. Esto, la fotografía y un par de escenas con una desaprovechada Selma Blair son lo màs rescatable de esta remake que nadie necesitaba.

D.C.

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