23 de noviembre 2000 - 00:00
"TODO VALE"
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•istoria
La historia, en tono de comedia más o menos dramática, describe la vida de un chico húngaroamericano a comienzos de los '60 en algún típico lugar del Medio Oeste la película se rodó en Cleveland, Ohio, abismado entre el colegio de curas, la necesidad de aceptación social, la expectativa por el amor de una chica, y el trabajo con un pícaro discjockey de música popular, justo cuando se empieza a imponer el rock and roll.
De hecho, cualquiera que esté pasando o haya pasado por la edad del ganso sabrá apreciar el modo en que acá se exponen esas situaciones de ilusión, indecisión, torpezas, apariencias y miedo a los papelones, que jalonan la existencia de cualquier chico, y también todo eso de la imitación de un modelo. Para el caso, el modelo como lo advertimos al comienzo del propio film en el fondo es un pobre infeliz, que puede repetirse de generación en generación y que siempre ha de parecer único. El más piola, el más canchero, el de más calle. Esa clase de sujeto comprador y dañino que sin embargo cada tanto hace algo bueno.
Kevin Bacon encarna este arquetipo con apreciable naturalidad y otro tanto procuran Brad Renfro y Calista Flockhart con los suyos. Pero no sólo se pintan arquetipos. En el fondo, al final, y en el propio título (literalmente, «Diciendo mentiras en América») esas figuras remiten a la construcción cotidiana de una determinada sociedad y una ilusión.


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