23 de julio 2012 - 09:00

Un año sin Amy Winehouse

Amy Winehouse
Amy Winehouse
Un año después de su muerte, Amy Winehouse tiene una presencia constante en el barrio londinense de Camden Town, donde la cantante vivió al límite y murió el 23 de julio de 2011, a los 27 años.

A pesar del tiempo transcurrido, los temas de la cantante suenan en casi cada local y su imagen es omnipresente ya sea en las tiendas, los "pubs" (bares) que frecuentaba o, incluso, en el aspecto físico de muchos que imitan su inconfundible estilo.

Amy Winehouse se ganó con solo dos álbumes publicados al mundo de la música gracias a su voz intensa, con la que logró seis Grammys y el calificativo de la "diva del soul".

Además, el padre de Amy, Mitch Winehouse, publicó hace unas semanas un libro sobre su hija y Camden tendrá una estatua de bronce en honor de la joven, que se alzará en el recinto musical Roundhouse. La recaudación del libro estará destinada a ayudar a jóvenes adictos a las drogas y el alcohol.

Su fallecimiento fue "la consecuencia, no buscada, de este potencialmente mortal" consumo de alcohol, dijo meses atrás la jueza de instrucción Suzanne Greenway en Londres.

Los padres de la diva del soul escucharon entre lágrimas las conclusiones de la investigación en la sala. Winehouse no había bebido nada durante las tres semanas anteriores.

El comité de investigación calificó la muerte de "tragedia". Los resultados señalan que por cada 100 mililitros de sangre el cuerpo de Winehouse presentaba 416 miligramos de alcohol.

Winehouse fue hallada muerta el 23 de julio a los 27 años en su vivienda de Londres. La cantante de hits como "Rehab" o "Back To Black" había luchado durante años contra sus problemas de drogas y alcohol, por lo que se temió que pudiera haber muerto de sobredosis. Sin embargo, un primer examen toxicológico no dio resultados claros, por lo que se inició la investigación forense.

No obstante, sí se constató que no había sustancias ilegales en su organismo. Los padres de Winehouse subrayaron en varias ocasiones que ya no consumía drogas y que en el momento de su muerte se había sometido a una desintoxicación de alcohol.

En cuanto a su consumo de alcohol, se alternaron temporadas de abstinencia total con otras en las que bebía enormes cantidades. Antes del 20 de julio había estado entre dos y tres semanas sin beber. Además, tomaba medicamentos contra las consecuencias de la desintoxicación y la ansiedad.

En el dormitorio de Winehouse se hallaron tres botellas vacías de vodka, dos grandes y una pequeña, informó la policía. También se dieron a conocer resultados más detallados de la autopsia: pese a los años de consumo de alcohol y drogas, todos los órganos importantes del cuerpo de Winehouse estaban en buen estado, entre ellos el hígado y el corazón.

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