O quizá la mala es esa tendencia de los programas nacionales de querer hacernos simpatizar con gente caracúlica, muy resentida y orgullosa de su mala educación y su baja capacidad de razonamiento. Aun cuando, en este caso, el chico apele al recuerdo de las historias de La gracia es relativa. Pueden anotarse esa escena, la táctica del perro de la casa para asustar a los ladrones, o la de unos monos, que les dan un pequeño recibimiento durante una visita nocturna al zoo. Y pare de contar. Hace ya tiempo,
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