Con su retraso en las cotizaciones, el arte de Latinoamérica aún no ha llegado a su techo y permanece ajeno a la inflacionaria carrera del hasta ayer ascendente mercado internacional, que hoy se desmorona en medio de la crisis financiera. ¿Podrá Latinoamérica, aislada de la euforia, sortear la tormenta tras la caída de impresionistas y contemporáneos en las subastas? La respuesta se conocerá en estos días, primero en la Feria neoyorquina Pinta, y la semana entrante en las subastas de Christie's y Sotheby's dedicadas al arte de la región. En ambos enclaves del mercado la presencia argentina es importante.
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Con 50 galerías de toda América y tres de Europa, el jueves se inaugura en el Metropolitan Pavilion de Nueva York la segunda edición de Pinta, la feria latinoamericana de arte moderno y contemporáneo fundada por el argentino Diego Costa Peuser. A pesar de la abrupta caída de los mercados, los directivos de la Feria aspiran a que las ventas no bajen de los 10 millones de dólares.
Celebrada el año pasado por el poder de la coleccionista venezolana Patricia Cisneros y de algunos museos, como el Bellas Artes de Houston o el Blanton de Austin, Pinta cuenta ahora con el madrinazgo de Estrellita Brodsky, que en su condición de trustee del MoMA, territorio casi inexpugnable para los del Sur, remunera al primer curador de arte latinoamericano que ingresó a la institución. Los galeristas esperan el arribo de la poderosa Tate Modern de Londres, interesada -todavía- en expandir sus colecciones. Las redes están tendidas. Pero, ¿estarán dispuestos los coleccionistas a sostener el lugar que el arte latinoamericano ha ganado palmo a palmo?
Teniendo en cuenta los contactos y programas de Pinta, «The New York Times» describió la Feria como «un gran acontecimiento en paquete pequeño», fórmula que acaso resulte propicia para los tiempos difíciles que se avecinan. Lo cierto es que en las recientes subastas londinenses, los vendedores sacaron a último momento las pinturas de Picasso o Modigliani, mientras en Christie's rematarán las obras de 33 argentinos que salen de la retaguardia. Todo indica que no es el momento de ir al frente sino por el contrario, de una prudente retirada. Pero por primera vez un argentino figura en la portada del catálogo de Christie's, ilustrada con un arlequín de Pettoruti, y en la contratapa hay un Jorge de la Vega. Entretanto, en Sotheby's saldrán a la venta todos los artistas de la Nueva Figuración. ¿Quedarán expuestos a la intemperie? ¿Será el arte la mejor inversión -como augura el artista argentino Roberto Jacoby-, porque implica reconocer los valores eternos de la humanidad?
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