La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) definirá hoy si aumenta su tasa de interés de referencia para neutralizar el avance de la inflación o si la mantiene por lo que resta del verano boreal, sin ahogar la tenue recuperación económica y evitar un escenario recesivo.
Las probabilidades de un ajuste están ahora divididas, en partes iguales, entre los inversores y operadores del mercado cuando hace una semana 4 de cada 5 se inclinaban porque el organismo monetario iba a subir el costo del dinero.
El presidente de la FED, Jerome Powell, y otros funcionarios que conforman el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) iniciaron ayer en Washington una reunión de dos días, para analizar los últimos datos económicos y del mercado laboral, para poder delinear una estrategia de política monetaria que asegure un "aterrizaje suave" de la economía, una forma elegante de alcanzar la hazaña de frenar la inflación, sin causar una recesión profunda.
Después de que la FED comenzó a aumentar agresivamente las tasas a principios del año pasado, la mayoría de los economistas predijo que la economía colapsaría, a medida que los consumidores recortaban el gasto y las empresas lo hacían con los empleos y planes de expansión. Sin embargo, eso no ocurrió, aunque la FED ajustó lentamente la tasa hasta alcanzar diez incrementos y llevarla a su punto más alto en 22 años.
Ahora, el mercado se mantiene en un delicado equilibrio en sus posturas por la acción de la FED. Pero sí hay una opinión unánime en que el organismo mantendrá los actuales niveles de tasas hasta bien entrado 2024.
Tasas: la perspectiva del mercado
Cabe destacar que el propio Powell afirmó a finales de junio, durante su intervención ante el Comité Bancario del Senado, que "si la economía se comporta como se espera, será apropiado subir las tasas este año, y quizás dos veces", aunque algunos analistas interpretan esta frase más como una amenaza que como una declaración de intenciones.
En TD Securities no acaban de creerse del todo las palabras de Powell, y consideran que "julio traerá el último aumento de tasas de la Fed de este ciclo", si bien dudan de que "la Fed se sienta cómoda señalando ese cambio todavía". "Más bien, los formuladores de políticas parecen más cómodos manteniendo una postura agresiva por ahora", destacan.
Esta opinión la comparten los analistas de Danske Bank, quienes esperan "que la Fed suba los tipos de interés por última vez en 25 pb y luego los mantenga", aunque ven "poco probable que Powell cierre la puerta a más alzas", ya que en el banco central quieren "mantener las condiciones financieras restrictivas mientras se mantenga elevada la inflación observada".
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Cómo afecta a la Argentina la suba de tasas
La última suba de tasas de la Fed no impactará demasiado en la Argentina debido a varios factores. Al tratarse de posiblemente la última suba de un largo ciclo de endurecimiento monetario y al no buscar financiamiento internacional, el país no se vería afectado por la decisión de la Reserva Federal.
Habitualmente, cuando Estados Unidos sube la tasa se fortalece el dólar y caen los precios de los commodities. Si eso sucede sería una "doble Nelson" para el Banco Central, ya que se sumaría al impacto de la sequía.
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