El dólar mayorista volvió a subir al inicio de la semana, aunque continúa operando con relativa calma y lejos del techo de la banda cambiaria. La cotización cerró el lunes en $1.511,50, unos $3,50 por encima del cierre del viernes, y se mantuvo 25% por debajo del límite superior fijado por el Banco Central.
El movimiento se produjo después de una primera semana de septiembre en la que el tipo de cambio había acumulado una baja del 0,3% y había terminado en $1.508, con tres ruedas consecutivas de retrocesos.
El esquema de bandas, además, seguirá ajustándose durante septiembre de acuerdo con la inflación de julio. Con una actualización mensual del 2,1%, el techo se ubicó este lunes en $1.889,06 y se proyecta que llegue a $1.919,39 hacia fin de mes. El piso, en tanto, se encuentra actualmente en $736,16.
El mercado ve menos presión, pero sigue atento a la demanda
Desde Cohen señalaron que el mercado dejó de pagar una prima elevada por cobertura cambiaria y que el techo de la banda todavía está demasiado lejos como para convertirse en una referencia operativa inmediata.
Sin embargo, advirtieron que la clave pasa por la oferta de divisas. Con una liquidación del agro más acotada y compras todavía moderadas por parte del Banco Central, la estabilidad dependerá en buena medida de que no aparezca un salto en la demanda. De hecho, según estimaciones del BCRA, hay u$s4.400 millones de títulos corporativos pendientes de liquidar en el MULC, sumado a lo que se espera del agro que podría generar un buen caudal de oferta de dólares para un semestre que estacionalmente venía siendo más complejo los últimos años.
En ese contexto, la firma mantiene un sesgo neutral respecto de la dolarización y, dentro de las alternativas financieras, mostró preferencia por el CCL frente al MEP por la brecha entre ambas cotizaciones.
La estimación del BCRA sobre los corporativos que restan liquidar
Qué puede pasar con el dólar en septiembre
Desde PPI consideran que septiembre podría presentar un escenario de flujos más favorable que agosto. Entre los factores positivos, estiman que los pagos de importaciones de energía podrían reducirse en unos u$s350 millones respecto de los niveles de julio y agosto. A eso se podrían sumar nuevas colocaciones de deuda corporativa y provincial.
Según sus cálculos, el mercado podría recibir cerca de u$s600 millones por una emisión de San Juan, u$s300 millones de Tecpetrol y unos u$s500 millones de YPF.
También remarcaron que la liquidación del agro, especialmente de soja, todavía tendría margen para sostenerse, dado que queda un volumen relevante de mercadería pendiente de comercialización.
El REM espera un dólar a $1.630 para fin de año
Las proyecciones del mercado tampoco anticipan por ahora un salto brusco del tipo de cambio. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó al dólar en $1.530 para septiembre y en $1.630 para diciembre, lo que implicaría una variación interanual del 12,6%.
Para octubre, los analistas esperan un tipo de cambio de $1.565, mientras que para noviembre proyectan $1.600.
La atención del mercado se concentrará ahora en los próximos datos de inflación. Este martes se conocerá el IPC de la Ciudad de Buenos Aires y el jueves el INDEC publicará la medición nacional de agosto. Según el REM, el consenso espera una inflación de 1,7% para agosto y de 1,8% para septiembre.
Ese dato será relevante para evaluar si las tasas en pesos siguen ofreciendo rendimiento suficiente frente a la inflación y al movimiento esperado del dólar. Si el IPC confirma una desaceleración, podría contribuir a sostener el atractivo del carry y moderar la dolarización de carteras.