A sus 96 años, el legendario inversor Warren Buffett escribió una carta de despedida antes de abandonar la presidencia de Berkshire Hathaway en la que repasó parte de su trayectoria, habló sobre el futuro de la compañía y dejó una última reflexión para los inversores.
Entre sus distintas consideraciones, una frase de apenas cinco palabras concentró una de las principales enseñanzas de su filosofía de inversión: "El Padre Tiempo siempre gana".
Qué opinó Warren Buffett sobre el tiempo
La expresión tiene, en primer lugar, un significado personal. Buffett hizo referencia al paso inevitable de los años y reconoció que, aunque tuvo la fortuna de alcanzar una edad avanzada, el tiempo finalmente se impone sobre todos.
Sin embargo, trasladada al ámbito financiero, la frase también resume una de las bases sobre las que construyó su patrimonio: la paciencia como herramienta para aprovechar el crecimiento compuesto.
Buffett sostuvo durante décadas que los inversores no deberían pensar en las acciones como instrumentos para obtener ganancias rápidas, sino como participaciones en empresas que pueden mantenerse durante largos períodos.
La frase de Warren Buffett también resume una de las bases sobre las que construyó su patrimonio: la paciencia como herramienta.
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Una filosofía histórica
En 1996, había resumido esa filosofía con otra de sus frases más conocidas: "Si un inversor no está dispuesto a mantener una acción durante diez años, ni siquiera debería considerar comprarla durante diez minutos".
El principio detrás de esa estrategia es que el tiempo permite que los rendimientos se acumulen sobre los rendimientos anteriores. Una inversión que crece de manera sostenida puede alcanzar resultados muy diferentes cuando permanece invertida durante décadas en lugar de buscar oportunidades de corto plazo.
La carta también mostró que Buffett no considera que el paso del tiempo sea necesariamente un enemigo. De hecho, después de afirmar que el Padre Tiempo siempre gana, destacó que este fue generoso con él porque le permitió observar cómo Berkshire alcanzó una posición que le genera confianza respecto de su futuro.
La despedida también estuvo marcada por su confianza en Greg Abel, quien asumió el liderazgo ejecutivo de Berkshire en 2026. Buffett señaló que sus expectativas sobre su sucesor eran muy altas y que Abel las había superado, al punto de que ya estaba tomando las decisiones relevantes de la compañía.