Los depósitos retrocedieron 0,6% real en agosto, pese a que las tasas fueron levemente positivas frente a la inflación. En paralelo, los fondos money market acumulan un crecimiento real del 10% en 2026 y los depósitos en dólares avanzan 11,5%.
Los depósitos bancarios retrocedieron 0,6% real en agosto, pese a que las tasas fueron levemente positivas frente a la inflación. En paralelo, los fondos money market acumulan un crecimiento real del 10% en 2026 y los depósitos en dólares avanzan 11,5%.
El crédito también perdió terreno en agosto.
Los depósitos retrocedieron 0,6% real en agosto, pese a que las tasas fueron levemente positivas frente a la inflación. En paralelo, los fondos money market acumulan un crecimiento real del 10% en 2026 y los depósitos en dólares avanzan 11,5%.
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Los depósitos y los préstamos en pesos volvieron a retroceder en términos reales durante agosto, en un escenario marcado por una mayor dolarización de los saldos, el crecimiento de los fondos money market y una actividad económica que continúa mostrando poco dinamismo.
Según un informe de la consultora Quantum, los depósitos en moneda local cayeron 0,6% real durante agosto, mientras que los préstamos retrocedieron 0,4%, una vez descontada la inflación del mes, que se ubicó en 1,7%.
El comportamiento se produjo pese a que las tasas ofrecieron cierto rendimiento positivo frente al avance de los precios. En particular, la tasa promedio para los depósitos a plazo fijo del segmento mayorista alcanzó aproximadamente 2% efectivo mensual.
Quantum vinculó la dinámica del sistema financiero con una menor expansión de la base monetaria, producto de la desaceleración de las compras de divisas del Banco Central (BCRA), que durante agosto promediaron apenas u$s38 millones diarios. A esto se sumaron una actividad económica poco dinámica y una sustitución de depósitos y préstamos en pesos por instrumentos denominados en dólares.
Ese escenario también se reflejó en las tasas de interés, que se mantuvieron elevadas y volátiles durante buena parte del mes. La caución a un día, por ejemplo, comenzó agosto en torno al 22%, llegó a alcanzar el 28,2% y posteriormente volvió hacia niveles cercanos al 20% nominal anual al cierre del período.
Uno de los principales cambios se observa dentro de los propios instrumentos en pesos. Los depósitos transaccionales —cajas de ahorro y cuentas corrientes— cayeron 1,7% real mensual en agosto, mientras que los plazos fijos registraron una baja más moderada, de 0,1%.
La tendencia se profundiza al observar el acumulado del año. Desde enero, los depósitos transaccionales acumulan una contracción real de 11,7%, mientras que los plazos fijos muestran una reducción de 0,3%. Parte de ese dinero estaría migrando hacia los fondos comunes de inversión money market, que ofrecen liquidez y colocan una parte de sus recursos en depósitos a plazo y otros instrumentos de corto plazo.
De acuerdo con Quantum, estos fondos acumulan un crecimiento real del 10% en lo que va de 2026 y del 19,2% durante los últimos doce meses, en contraste con el retroceso registrado por los depósitos bancarios tradicionales.
La consultora señaló que, desde el lado de la oferta de fondos, el sistema enfrenta dos fenómenos: “la tendencia hacia la dolarización de saldos y la competencia entre el sector bancario y el no bancario (mercado de capitales)”.
El contraste también aparece al observar el comportamiento de las colocaciones en moneda extranjera. Los depósitos en dólares aumentaron 11,5% durante los primeros ocho meses de 2026 y acumularon una expansión del 25,5% interanual, medidos en dólares corrientes.
Así, mientras las colocaciones en pesos pierden terreno en términos reales, los depósitos denominados en moneda estadounidense continúan creciendo, en un contexto en el que una parte de los ahorristas busca mantener saldos dolarizados.
Para Quantum, la competencia que enfrentan los bancos ya no se limita a captar depósitos frente a otras entidades financieras, sino que se extiende hacia fondos de inversión y otros instrumentos disponibles en el mercado de capitales.
La contracción no se limitó a los depósitos. Los préstamos en pesos al sector privado cayeron 0,4% real durante agosto, explicados principalmente por el deterioro del financiamiento al consumo.
Los saldos de tarjetas de crédito y préstamos personales retrocedieron en conjunto 1,3% real respecto de julio. Según la consultora de Daniel Marx, una posible explicación es que parte de los consumidores que no reciben sus salarios a través de bancos estén recurriendo cada vez más al financiamiento ofrecido por billeteras virtuales y compañías fintech.
En los primeros ocho meses de 2026, los préstamos totales acumulan una contracción real del 3,4%, resultado de una caída del crédito al consumo parcialmente compensada por un mejor desempeño del financiamiento destinado a empresas.
El comportamiento vuelve a ser diferente en moneda extranjera. Los préstamos en dólares alcanzaron aproximadamente u$s25.000 millones y crecieron 3,3% durante agosto, 37% desde comienzos de año y 44% frente al mismo mes de 2025.