13 de septiembre 2026 - 14:20

Sam Altman confirmó que OpenAI no saldrá a la bolsa en 2026 ante las crecientes alertas por la IA

El CEO de OpenAI descartó una IPO durante 2026 y aseguró que la compañía priorizará la seguridad y el alineamiento de sus modelos.

Sam Altman habló de los posibles riesgos de la IA y propuso acuerdo con otras empresas.

Sam Altman habló de los posibles riesgos de la IA y propuso acuerdo con otras empresas.

OpenAI no saldrá a bolsa durante 2026. Así lo confirmó su CEO, Sam Altman, quien vinculó la decisión con las crecientes preocupaciones por la seguridad de la inteligencia artificial y aseguró que la compañía no enfrenta presiones para avanzar con una oferta pública inicial (IPO) en el corto plazo.

La decisión cobra especial relevancia en momentos en que algunos de los principales referentes de la industria tecnológica comenzaron a pedir una desaceleración en el desarrollo de los modelos de IA más avanzados, ante los riesgos asociados a sistemas cada vez más autónomos.

“Creo que, dado todo lo que está sucediendo con la seguridad, este sería un momento poco recomendable para salir a bolsa, y no sentimos presión al respecto”, afirmó Altman en una entrevista con la revista Fortune. El ejecutivo aclaró que la compañía eventualmente buscará cotizar en el mercado, aunque lo hará cuando tanto el negocio como el contexto en torno a la tecnología sean los adecuados.

La determinación implica postergar una de las operaciones corporativas más esperadas del sector tecnológico. En junio, se había informado que una eventual IPO de OpenAI podría llevar la valuación de la compañía hasta u$s1 billón, aunque la empresa ya evaluaba postergar la operación.

La determinación implica postergar una de las operaciones corporativas más esperadas del sector tecnológico.

La determinación implica postergar una de las operaciones corporativas más esperadas del sector tecnológico.

OpenAI prioriza la seguridad antes de salir a Wall Street

Consultado sobre la posibilidad de trasladar la salida a bolsa directamente a 2027, Altman evitó establecer una nueva fecha y puso el foco sobre los desafíos que enfrenta actualmente la industria.

“Diría que no en 2026. Sí, tenemos mucho trabajo por delante, como atender lo que este momento va a requerir en materia de seguridad y alineación, y cómo la industria y los gobiernos pueden colaborar”, explicó.

Las declaraciones llegan en un momento de creciente preocupación por las capacidades alcanzadas por los sistemas de inteligencia artificial. Durante los últimos meses se registraron episodios en los que agentes autónomos vulneraron sitios y se comunicaron entre sí sin que esas interacciones fueran inicialmente advertidas.

A ese escenario se sumó la renuncia de un investigador de Anthropic, quien acusó tanto a esa compañía como a OpenAI de actuar de manera irresponsable en la carrera por desarrollar sistemas cada vez más avanzados.

Las advertencias comenzaron a generar un cambio de postura entre algunos de los principales referentes de la industria. Dario Amodei, CEO de Anthropic, pidió explícitamente reducir el ritmo de mejora de las capacidades de los modelos de IA y anunció que su compañía permitirá a evaluadores independientes contar con acceso permanente y equivalente al de sus empleados para analizar sus sistemas.

Las grandes compañías de IA evalúan un acuerdo

El giro podría extenderse más allá de las decisiones individuales de cada compañía. Altman sugirió que OpenAI y otras empresas líderes del sector podrían acercarse a un acuerdo para moderar conjuntamente el desarrollo de los modelos más avanzados y establecer mecanismos comunes para enfrentar los riesgos de seguridad.

Según la información disponible, OpenAI ya discutió internamente la posibilidad de introducir pausas a medida que los modelos alcancen nuevos niveles de capacidad, con el objetivo de disponer de más tiempo para desarrollar herramientas de seguridad y alineamiento.

La discusión marca un cambio significativo para una industria que durante los últimos años estuvo atravesada por una competencia acelerada entre las grandes tecnológicas para desarrollar modelos cada vez más potentes.

Altman también planteó que la coordinación no debería limitarse a las empresas. Para el ejecutivo, los gobiernos deberían participar de un eventual esquema internacional destinado a establecer mayores controles sobre la evolución de la tecnología.

La postergación de la IPO suma una nueva señal de cautela para los inversores en momentos en que la inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales motores de inversión del mercado tecnológico.

La advertencia de Sam Altman: la humanidad podría perder el control de la IA.

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La advertencia de Saltman: “Hay dos formas en que el progreso de la IA podría salir muy mal”

Sam Altman volvió a poner el foco en los riesgos asociados al avance acelerado de la inteligencia artificial. En una extensa publicación en X, el CEO de OpenAI sostuvo que las empresas que desarrollan los modelos más avanzados deben asumir nuevas responsabilidades y reclamó un marco federal que establezca requisitos de seguridad comunes para toda la industria.

Pero su advertencia fue más allá de la necesidad de regular. Altman señaló dos escenarios que, a su entender, podrían llevar el desarrollo de la IA por un camino extremadamente peligroso: que los humanos pierdan el control sobre sistemas cada vez más capaces y que una cantidad excesiva de poder quede concentrada en una persona, una empresa o incluso un país.

Altman planteó como primera amenaza la posibilidad de que la humanidad termine perdiendo el control sobre el futuro frente a sistemas de inteligencia artificial cada vez más poderosos. “Esto es inaceptable”, sostuvo, y remarcó que OpenAI está “inequívocamente del lado de la humanidad”. Según explicó, la IA debe estar siempre al servicio de las personas y, para conseguirlo, las técnicas de alineación y seguridad tienen que avanzar por delante de las capacidades de los modelos.

El concepto de alineación refiere, en términos generales, a conseguir que los sistemas de IA se comporten de acuerdo con los objetivos y valores definidos por los seres humanos, incluso a medida que se vuelven más capaces y autónomos.

Para Altman, uno de los desafíos actuales es que las medidas de seguridad ya no pueden concentrarse únicamente en el momento previo al lanzamiento de un modelo.

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