El Banco Central (BCRA) completó este martes 3 de noviembre su segunda jornada consecutiva sin comprar dólares en el mercado oficial de cambios, en un escenario de mayor presión sobre el tipo de cambio y una demanda de cobertura que volvió a imponerse sobre la oferta disponible. De esta manera, la autoridad monetaria comenzó el mes sin incorporar divisas y acumuló cinco ruedas sin compras en las últimas siete jornadas, después de haber sostenido una racha de 19 intervenciones consecutivas con saldo positivo durante octubre.
El cambio de dinámica se produjo luego de un mes en el que el Central había adquirido u$s1.395 millones, casi el triple de los u$s474 millones comprados en septiembre. Sin embargo, la mayor demanda privada que comenzó a manifestarse durante la última semana de octubre, en medio de la volatilidad cambiaria provocada por las elecciones brasileñas y los vencimientos de instrumentos vinculados al dólar, redujo el excedente disponible para continuar acumulando divisas.
Esa presión se mantuvo durante las primeras ruedas de noviembre. Este martes, el volumen negociado en el segmento de contado alcanzó los u$s472,3 millones, por encima de los u$s381,3 millones del lunes, pero la recuperación de la actividad no se tradujo en una mayor disponibilidad neta de dólares para el Central. Por el contrario, la demanda de cobertura volvió a sostener el avance del mayorista y dejó el saldo de intervención oficial en cero.
Con este resultado, las compras acumuladas durante 2026 permanecieron en u$s15.963 millones, mientras que el promedio diario de noviembre continúa sin movimientos, después de que octubre cerrara con un ritmo de adquisiciones de u$s66 millones por jornada.
A diferencia de lo ocurrido en el inicio de la semana, cuando las reservas habían aumentado u$s879 millones pese a la ausencia de intervención, este martes el stock bruto retrocedió u$s148 millones, hasta u$s50.293 millones. Aunque se mantuvo por encima del umbral de los u$s50.000 millones, la caída volvió a reflejar la incidencia de factores distintos de las compras oficiales sobre la evolución de los activos del BCRA.
En particular, el oro registró una baja de 1%, con un impacto negativo estimado en u$s75 millones sobre las reservas, equivalente a aproximadamente la mitad de la disminución diaria. A su vez, el índice dólar avanzó 0,07%, mientras que el euro y la libra se apreciaron levemente, 0,05% y 0,04%, respectivamente. En contraste, el yuan se depreció 0,34% y el yen perdió 0,57% frente a la moneda estadounidense.
El dólar alcanzó nuevos máximos y los futuros acompañaron la demanda de cobertura
La falta de compras del Central coincidió con una nueva suba del dólar mayorista, que avanzó $5,50 y cerró en $1.551, un máximo histórico nominal. Con este movimiento, el tipo de cambio acumuló un incremento de $17 durante las dos primeras jornadas de noviembre, el doble de los $8,50 registrados en el mismo período de la semana anterior.
La presión compradora se manifestó desde el comienzo de la rueda, cuando el mayorista encontró un mínimo de $1.547, ya $1,50 por encima del cierre previo. A medida que avanzaron las operaciones, la demanda de cobertura ganó protagonismo y llevó los precios hasta un máximo de $1.552 durante la tarde. Una recuperación parcial de la oferta sobre el final apenas moderó el movimiento, dejando la cotización muy cerca de sus niveles más elevados.
El comportamiento del mercado confirmó así que la recuperación de la actividad cambiaria no fue suficiente para revertir el predominio de la demanda, después de un comienzo de mes caracterizado por una menor oferta de divisas y mayor presión sobre el tipo de cambio. No obstante, el mayorista todavía se mantiene alejado del límite superior de la banda cambiaria, que según los datos disponibles se ubica en $1.879,97.
La demanda de cobertura también se reflejó en los contratos de futuros, donde se negociaron u$s1.039 millones y la curva registró una suba promedio de 0,43%. Los contratos de noviembre y diciembre avanzaron 0,35% y 0,34%, respectivamente, mientras que enero de 2027 aumentó 0,40%. Los mayores movimientos se concentraron en los vencimientos intermedios, con incrementos de 0,56% para junio y 0,55% para julio del próximo año.
A diferencia del lunes, cuando los futuros habían mostrado variaciones marginales pese al avance del mayorista, la suba de este martes se extendió a buena parte de la curva. Esto sugiere que la mayor demanda de cobertura no quedó limitada al mercado de contado, aunque los movimientos de una sola jornada todavía no permiten establecer un cambio persistente en las expectativas cambiarias.
En el mercado financiero, en cambio, las cotizaciones mostraron un comportamiento menos uniforme. El contado con liquidación (CCL) aumentó 0,30%, hasta $1.658,16, mientras que el MEP retrocedió 0,32%, a $1.560,24. De esta manera, el canje entre ambas cotizaciones se ubicó en 6,28%, por debajo del 9,53% registrado el lunes. Por su parte, el dólar blue permaneció estable en $1.565, con una brecha de apenas 0,90% respecto del mayorista.
En paralelo, las tasas de interés en pesos continuaron mostrando una leve tendencia descendente. La TAMAR pasó de 24,06% a 23,94%, mientras que la BADLAR permaneció sin cambios en 22,75%. Así, el avance del dólar coincidió con una reducción marginal del rendimiento de los depósitos mayoristas, aunque la magnitud del movimiento no alcanza para atribuirle por sí sola la mayor demanda de divisas.
La principal incógnita para las próximas ruedas será si el BCRA logra retomar las compras sin agregar presión sobre el mercado cambiario. Hacia el último bimestre, la mayor liquidación prevista por la cosecha de trigo, los ingresos energéticos y los desembolsos pendientes de financiamiento corporativo y provincial podrían contribuir a recomponer la oferta de divisas. Sin embargo, esos flujos deberán convivir con las necesidades de cobertura del sector privado y los compromisos financieros del Tesoro.