El Banco Central (BCRA) realizó este viernes 18 de septiembre la mayor compra diaria del mes, aunque las reservas internacionales brutas volvieron a cerrar por debajo de los u$s50.000 millones. La autoridad monetaria adquirió u$s36 millones en el mercado oficial, con lo que elevó a u$s249 millones el saldo positivo acumulado en septiembre y a u$s14.298 millones las compras de 2026.
La rueda marcó una mejora frente a las compras reducidas de las jornadas previas, ya que el BCRA explicó el 6% de los u$s608 millones negociados en el mercado de cambios. Aun así, el promedio diario de septiembre quedó en u$s15 millones, todavía por debajo de los u$s38 millones de agosto y lejos de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo.
Las reservas brutas, en paralelo, bajaron u$s18 millones y cerraron en u$s49.798 millones. De esta manera, el stock permaneció debajo de los u$s50.000 millones, pese a que el BCRA volvió a comprar dólares y mostró una participación más alta dentro del volumen operado.
La dinámica de las reservas brutas contrastó con una lectura más favorable sobre las reservas netas. Según PPI, su cálculo más exigente, que incluye como pasivos de corto plazo los vencimientos de BOPREAL a doce meses y los depósitos del Tesoro, ubicó las reservas netas en torno a u$s6.985 millones al 14 de septiembre. Ese nivel se acerca a los u$s7.000 millones y se ubica entre los más altos desde 2021.
El punto relevante es que la baja de las reservas brutas no necesariamente se replica en la misma magnitud sobre las netas cuando responde a pagos de deuda o movimientos de cuentas que ya se descuentan en esa métrica. En esa línea, PPI señaló que, si la caída de reservas brutas del martes estuvo vinculada principalmente con pagos a organismos internacionales, las reservas netas deberían mantenerse cerca de ese nivel.
La lectura del mercado, sin embargo, no se agota en el stock. En este sentido, desde Grupo SBS remarcaron que la velocidad de acumulación neta también será observada de cara al ciclo electoral 2027, porque de ese colchón depende parte del poder de fuego del BCRA frente a distintas fuentes de demanda. Por eso, la mejora de las netas convive con una señal menos sólida en el flujo diario de compras.
El mayorista volvió a subir
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió 0,30% y cerró en $1.514,50 para la venta. El movimiento llevó al tipo de cambio a recuperar parte del terreno perdido en las ruedas previas y dejó la cotización a 22,55% del techo de la banda, ubicado en $1.879,97.
Entre los dólares financieros, el MEP avanzó 0,30% hasta $1.538,32, mientras que el contado con liquidación bajó 0,30% hasta $1.589,04. A su vez, el dólar blue retrocedió 0,32% y cerró en $1.550. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en 2,34%, mientras que el canje bajó a 3,30%.
Futuros y tasas
Los contratos de futuros acompañaron la suba del mayorista con avances en toda la curva. La variación promedio fue positiva en 0,19%, con alzas de 0,19% en septiembre, 0,22% en octubre, 0,22% en noviembre y 0,18% en diciembre. En los plazos de 2027, las subas también fueron generalizadas, aunque con menor intensidad en algunos tramos.
Las tasas implícitas quedaron en 1,59% mensual para septiembre, equivalente a 19,08% anualizado, y en 1,70% mensual para octubre, o 20,37% anualizado. Así, el mercado de futuros ajustó hacia arriba junto con el spot, aunque sin alterar de manera brusca la pendiente corta de la curva.
En el mercado de dinero, las tasas volvieron a ceder. Así, la TAMAR bajó de 23,63% a 23,56%, mientras que la BADLAR retrocedió de 22,56% a 22,06%. Ese movimiento se dio en una jornada en la que el BCRA compró más dólares, el mayorista subió y las reservas brutas volvieron a quedar debajo de los u$s50.000 millones.
Hacia adelante, el análisis de SBS señala que los términos del intercambio en niveles elevados, la producción de hidrocarburos en ascenso y el remanente de liquidaciones por colocaciones externas deberían seguir aportando oferta de divisas. Sin embargo, con compras diarias todavía bajas frente a los meses más fuertes del programa, el mercado seguirá mirando no solo el nivel de reservas netas, sino también la capacidad del BCRA para sostener una acumulación más consistente.