El dólar oficial en el segmento mayorista se ubica en su valor más alto desde principios de febrero — incluso superando al blue — luego de tres jornadas de subas al hilo, en un contexto en que el Banco Central alcanzó su meta de compra anual de reservas en poco más de cinco meses.
El tipo de cambio mayorista se ubica a $1.437 para la venta en el segmento mayorista, su nivel más alto desde el 5 de febrero. En lo que va de la semana, la divisa sube 30,5%, tras encadenas tres incrementos al hilo.
De todas maneras, la cotización se mantiene lejos del techo del esquema de bandas cambiarias, que hoy se ubica a $1.767,17, con una brecha del 22,8%.
En tanto, a nivel minorista el dólar se ubica a $1.460 para la venta en el Banco Nación (BNA), lo que lleva al dólar tarjeta a ubicarse a $1.898.
A su vez, el contado con liquidación (CCL) se vende a $1.513,13 y el MEP lo hace a $1.457,61. La brecha entre el CCL y el mayorista alcanza el 5,2%. El dólar blue, en tanto, se sostiene a $1.435, según un relevamiento de Ámbito en cuevas de la city porteña.
BCRA Banco Central
BCRA cumplió su meta anual de reservas, tras haberlo incumplido el año pasado.
Mariano Fuchila
El BCRA alcanzó su meta anual de compras de reservas
Ayer el BCRA adquirió apenas u$s43 millones, la menor compra desde principios de marzo, aunque en el acumulado semanal el monto adquirido ya es de u$s273 millones. "Cabe destacar que la autoridad monetaria cumplió con su compromiso de comprar el 5% del volumen operado en el mercado cambiario", destacaron desde Portfolio Personal Inversores (PPI).
Con esa compra, las reservas adquiridas por la autoridad monetaria desde el arranque del año ya son de u$s10.024 millones, habiendo alcanzado la meta acordada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para todo el año. La autoridad monetaria encadenó 100 ruedas con saldo positivo, exceptuando el 2 de enero. La compra diaria más alta se produjo el 10 de abril, con un registro de u$s457 millones.
Se trata de un cambio respecto al año pasado, cuando el equipo económico incumplió la meta de reservas pactada con el organismo multilateral. En aquel entonces se priorizó sostener la estabilidad cambiaria, decidiendo no forzar la compra de reservas para evitar saltos en el tipo de cambio.