El dólar oficial inicia una nueva semana todavía por debajo de la barrera psicológica de los $1.500, aunque en la city ya comienza a instalarse otro foco de atención: la posibilidad de que la demanda de cobertura vuelva a intensificarse a medida que se acerquen las elecciones presidenciales de 2027.
El tipo de cambio mayorista terminó el viernes en $1.498,50, luego de retroceder $1 en la última rueda. De todos modos, acumuló una suba semanal de $13,50, equivalente al 0,9%, sin llegar a quebrar el nivel de $1.500 que el mercado viene testeando en las últimas jornadas. La cotización todavía se mantiene muy por debajo del techo de la banda cambiaria, que al cierre de la semana se ubicó en $1.852,73, por lo que el margen formal para una depreciación continúa siendo amplio.
Sin embargo, el foco ya no está solamente en el comportamiento diario del dólar, sino también en la evolución de la demanda privada de divisas y en cómo puede comportarse a medida que avance el segundo semestre y el mercado comience a incorporar con mayor fuerza el escenario electoral de 2027.
La demanda de dólares sigue firme
Desde la flexibilización del acceso al mercado cambiario en abril de 2025, las personas humanas realizaron compras brutas por u$s41.118 millones. Si además se suman las transferencias de divisas sin destino específico realizadas por el sector privado no financiero, el volumen acumulado supera los u$s45.824 millones.
En sentido contrario, las ventas brutas de individuos alcanzaron los u$s6.153 millones, por lo que las compras netas acumularon cerca de u$s34.965 millones desde la apertura del mercado.
Durante el primer semestre de 2026, las compras brutas de individuos superaron los u$s14.700 millones, manteniendo un ritmo elevado de dolarización aun en un contexto en el que el tipo de cambio avanzó por debajo de la inflación.
El último dato oficial disponible corresponde a junio. Ese mes, alrededor de 1,5 millones de personas compraron u$s2.443 millones, mientras que unas 715.000 vendieron u$s428 millones. La demanda neta fue así de u$s2.015 millones.
Del total adquirido, alrededor de u$s800 millones quedaron depositados en bancos locales, unos u$s500 millones incrementaron la posición de activos externos y aproximadamente u$s700 millones estuvieron vinculados a consumos y servicios en el exterior mediante tarjetas.
Durante el primer semestre de 2026, las compras brutas de individuos superaron los u$s14.700 millones
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El antecedente de 2025 y la mirada puesta en 2027
El mercado todavía tiene presente lo ocurrido durante la previa de las elecciones legislativas de 2025. En septiembre de ese año, la demanda de dólares alcanzó un máximo mensual de u$s5.130 millones, mientras que en octubre se mantuvo elevada, en torno a los u$s4.731 millones. Tras el resultado electoral, en noviembre descendió con fuerza hasta u$s1.597 millones.
En todo 2025, la dolarización de carteras previa a los comicios alcanzó el equivalente a alrededor de u$s35.000 millones.
Ese antecedente explica por qué la city comienza a seguir con atención el comportamiento de los ahorristas de cara al próximo año electoral. Para lo que resta de 2026, algunas consultoras estiman que las compras de individuos podrían mantenerse entre u$s1.500 millones y u$s2.000 millones mensuales.
Si ese ritmo se mantiene y las expectativas políticas comienzan a ganar peso, el mercado no descarta que la demanda de cobertura vuelva a acelerarse durante 2027.
El mercado todavía espera una depreciación moderada
Pese a esa demanda sostenida, las expectativas cambiarias permanecen contenidas. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la mediana de las proyecciones ubica al dólar mayorista en $1.512 promedio para agosto y en $1.652 para diciembre.
Esta última estimación representa una corrección a la baja frente a los $1.673 previstos en el relevamiento anterior. De cumplirse esa trayectoria, el dólar terminaría 2026 con un avance interanual del 14,1%, por debajo del 15,5% estimado anteriormente y también muy por debajo de la inflación esperada para el conjunto del año.
En el mercado de futuros, las proyecciones tampoco muestran por ahora un escenario de salto abrupto. Los contratos ubican al mayorista alrededor de $1.514 para fines de agosto y $1.627 hacia diciembre.
En paralelo, el Gobierno trabaja para llegar a 2027 con mayor capacidad para absorber eventuales episodios de volatilidad. El Banco Central continúa acumulando reservas y en lo que va del año lleva comprados cerca de u$s14.000 millones, por encima de la meta originalmente prevista.
El viernes, la autoridad monetaria sumó u$s16 millones en el mercado oficial, mientras que las reservas internacionales brutas cerraron alrededor de los u$s49.455 millones, luego del impacto generado por el pago de u$s852 millones al Fondo Monetario Internacional.
El Ejecutivo también cuenta dentro de su estrategia con distintas líneas de liquidez y acuerdos de swap, con la intención de ampliar el respaldo disponible ante eventuales episodios de volatilidad.