17 de marzo 2026 - 10:54

Guaina: un juego entre hermanos que se volvió vermouth

La propuesta es clara: honrar la tradición del aperitivo con una mirada contemporánea y un perfil sensorial que invita a redescubrir el género.

Santiago y Fernanda, dos hermanos que se propusieron crear el vermouth que querían disfrutar cuando se juntan en familia a jugar a las cartas.

Santiago y Fernanda, dos hermanos que se propusieron crear el vermouth que querían disfrutar cuando se juntan en familia a jugar a las cartas.

Guaina es el resultado del trabajo de Fernanda y Santiago, dos hermanos que se propusieron crear el vermouth que querían disfrutar cuando se juntan en familia a jugar a las cartas. La idea surgió de una búsqueda honesta: un vermouth con notas modernas, sin perder el carácter y la calidad de los clásicos. "Es el vermouth que queremos disfrutar cuando nos juntamos en familia", definen.

Fernanda Martino, directora de Martino Wines, renombrada bodega mendocina, trae consigo una sólida experiencia en conjugar carácter y equilibrio, algo que se refleja en cada aspecto de Guaina: desde la selección de botánicos y el equilibrio final en botella, hasta el diseño de la etiqueta.

Santiago Giovannetti tiene 29 años y combina dos mundos aparentemente distantes: es ingeniero naval de profesión, pero trabaja en el dinámico universo de los medios digitales. Heredó el carácter creativo que corre por las venas de su familia, esa búsqueda constante de calidad que sabe mezclar con modernidad y llevar a lo cotidiano, como en el vermouth que disfruta compartiendo con amigos.

El nombre: un guiño a la tradición familiar

El nombre Guaina surgió de manera espontánea en la primera reunión de prueba de los ensayos. La abuela de Santiago estaba presente y sugirió "Guaina", que significa "chica de campo". El término resonó de inmediato: evocaba lo genuino, lo cercano a la tierra y esa misma calidez familiar que inspiró todo el proyecto.

Un perfil que habla por sí solo

Con base de Malbec de Agrelo de la bodega Martino Wines, Guaina se presenta con una tonalidad rojiza profunda que anticipa lo que viene: una nariz de apertura herbal donde los botánicos clásicos conversan con notas cítricas y especiadas de fondo. En boca, la entrada es amable y ligeramente dulce, pero no se queda ahí. Evoluciona hacia un amargor elegante y persistente, con un balance notable entre frescura, hierbas y estructura alcohólica. El final es medio-largo, herbal y refrescante, con un recuerdo cítrico que invita a seguir disfrutando.

Con 17% vol. y elaborado a partir de vino malbec, azúcar, infusión de hierbas y un toque de caramelo natural, Guaina respeta la fórmula clásica sin renunciar a la personalidad.

Pensado tanto para el ritual del aperitivo clásico - con hielo, soda y una rodaja de naranja a 6-8°C - como para la coctelería de autor, Guaina funciona como base en negronis suaves o como protagonista en drinks de bienvenida. Es un vermouth que se adapta sin perder carácter.