Una preceptora de un jardín de infantes acusada de abuso sexual fue absuelta ayer por el beneficio de la duda. Se trata de María Clara Viviano, una psicopedagoga que se desempeñaba como preceptora en un colegio de la localidad bonaerense de Llavallol. Fue acusada en mayo de 2002 por los testimonios de tres menores que admitieron haber sido víctimas de abusos. Por esto, la mujer debió afrontar un proceso que la obligó a soportar prisión durante algunos meses y en el que estuvo expuesta a un pedido de 18 años de encierro.
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