Un hombre
de 29 años
fue asesinado
de un tiro
en el tórax
cuando en
apariencia
se resistió a
que delincuentes
le
robaran el
auto.
Un empleado fabril de 29 años fue asesinado ayer de un tiro en el tórax al ser asaltado por delincuentes que quisieron robarle el auto en el garaje de su casa, en la localidad de Caseros. Desesperado por salvarle la vida, uno de los hermanos de la víctima intentó trasladarlo al hospital, pero antes de llegar chocó, por lo que trató de llevarlo en brazos, cuando se dio cuenta de que ya estaba muerto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los investigadores creen que el joven fue baleado al resistirse al robo. El hecho ocurrió en el domicilio de la víctima, Gastón Darío Pérez, quien vivía con sus padres y sus hermanos, tenía 29 años y era empleado de una fábrica automotriz de San Martín.
Pérez estaba dentro del garaje y puso en marcha su Volkswagen Gol gris para calentar el motor y luego dirigirse a su lugar de trabajo. Cuando abrió el garaje, la víctima fue abordada por delincuentes que, según creen los pesquisas, quisieron robarle el vehículo, ante lo cual Pérez se habría resistido. El joven estaba sentado del lado del conductor cuando recibió un balazo que ingresó por el lado izquierdo del tórax.
Su hermano entró al garaje ante el ruido del motor en marcha y vio al joven recostado sobre el asiento del acompañante, sangrando, por lo que se sentó al volante y arrancó el auto para dirigirse al Hospital Posadas de Haedo. Sin embargo, cuando estaba a unos 200 metros del hospital, perdió el control del Volkswagen por el asfalto mojado y el resbaladizo por la lluvia, chocó contra el cordón de la vereda y el auto quedó detenido en la mitad de la calle.
En medio de un gran dramatismo, el hermano de la víctima cargó a Gastón en sus brazos e intentó llevarlo a la carrera hasta la guardia del Posadas, pero en ese momento se dio cuenta de que ya estaba muerto y no pudo hacer más que recostarlo sobre el pavimento.
La pesquisa del caso está a cargo del fiscal Marcelo Sendot, de la Unidad Funcional de Instrucción 5 de San Martín, quien ya puso a trabajar al personal de la Delegación de Investigaciones local en busca de alguna pista de los autores del crimen. La mayor dificultad de la investigación es que no hubo testigos presenciales de los sucesos.
Dejá tu comentario