El estudiante secundario Nicolás Garnil cumplió ayer el décimo día de cautiverio desde que fue secuestrado en el partido bonaerense de San Isidro por una banda que pidió $ 300 mil de rescate, mientras continúan los pedidos para que sea liberado. Investigadores que actúan de oficio en el secuestro del joven de 17 años mantienen total hermetismo en torno del caso, en un intento por preservar su integridad.
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Vecinos, amigos de la familia y compañeros de estudios de Nicolás continuaron ayer con sus muestras de apoyo y con el unánime reclamo a los secuestradores para que liberen al adolescente.
En la puerta de la casa de los Garnil, ubicada en Julián Navarro 4243 del barrio de La Horqueta -en San Isidro-, se repitieron las cadenas de oración y la entrega de cartas a la familia.
En tanto, como todos los días a las 19, en la iglesia de La Merced se celebró una misa donde volvieron a pedir piedad a los secuestradores para que liberen al joven.
• Prueba de vida
Fuentes vinculadas a la investigación dijeron que hasta anoche no se había concretado el pago del rescate. También se reiteró que la familia de Nicolás no está en condiciones de pagar los 300 mil pesos que exigen como rescate.
Los delincuentes entregaron el viernes último a la familia Garnil una prueba de vida que consistió en un dato muy personal, que sólo Nicolás puede conocer.
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