La vedette Moria Casán fue víctima hoy de una violento asalto en su casa quinta de la localidad bonaerense de Parque Leloir, donde cuatro delincuentes armados y encapuchados le robaron cinco mil dólares y valiosas joyas.
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Según confirmaron fuentes policiales, el episodio se inició cuando los maleantes aprovecharon las puertas abiertas de la propiedad por la presencia de un camión atmosférico que trabajaba allí e ingresaron.
En primera instancia, los ladrones lograron controlar a una empleada doméstica y a los dos operarios que trabajaban con el camión, con quienes subieron a la planta superior de la vivienda.
"Entraron a la habitación con las caras tapadas y apuntando a mi empleada. Yo estaba durmiendo con Andrés (su actual novio) y nos despertaron así", explicó la actual jurado de "Bailando por un Sueño" en declaraciones televisivas.
Según narró la vedette, quien vive hace 28 años en esa casa, se dieron una serie de elementos que favorecieron el accionar de los maleantes, entre ellos que el sistema de alarma estaba siendo modificado por estos días y el jefe de la custodia de la diva no estaba hoy en el lugar.
Casán destacó que los maleantes trataron bien a todos, los pasaron de habitación y le pidieron a ella que abriera la caja de seguridad.
De allí los delincuentes tomaron unos cinco mil dólares y joyas de mucho valor, como las que está acostumbrada a utilizar la vedette en sus apariciones públicas.
Una vez que tuvieron su botín, los sujetos se dieron a la fuga y eran intensamente buscados por los efectivos de la comisaría 3era de Ituzaingó, que avisada sobre el hecho estableció un operativo cerrojo en la zona, aunque sin resultados positivos.
"Para mí fue un robo al voleo, me parece que yo hace años que vivo acá y jamás me pasó nada porque tengo la máxima seguridad.
Hacía un rato que había pasado la Policía, para mí vieron el portón abierto y entraron", explicó Moria.
Los delincuentes le dijeron a la vedette que no le iban a "hacer nada" y así fue, según destacó en sus declaraciones, ya que no se pusieron nerviosos en ningún momento.
"Les di todo y se fueron, no me maltrataron ni me putearon ni nada, estuvieron tranquilos", indicó Casán.
El caso quedó en manos del fiscal número 1 de Ituzaingó, Ezequiel Lovillo, quien aún no se aventura a hablar de un hecho "aislado o premeditado".
"Pudo haber sido un episodio al voleo, pero si es así, se dieron muchas casualidades para que los delincuentes pudieran actuar", explicó una fuente.
Lovillo ordenó la realización de un identikit a partir de los datos entregados por la empleada doméstica de Casán, quien pudo ver los rostros de los maleantes, que ingresaron sin sus capuchas y se las colocaron recién en el interior de la finca.
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