México, con mucho más de los 3.000 casos oficiales al año de secuestros que allí se denuncian, encabeza la lista de países con mayores índices de este delito en el mundo. La situación de la Argentina coincide casi punto por punto con la experiencia mexicana, aunque no llega a sus cifras. Por eso es válido estudiar lo que ocurre en ese país para absorber experiencia y prevenirse de mayores males. Es lo que acordaron ayer Juan Carlos Blumberg y el empresario inmobiliario Fernando Schütte y Elguera, presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de México, quien viajó especialmente a Buenos Aires para conocer al padre de Axel.
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Ambos empresarios reclaman que los gobiernos de los países latinoamericanos trabajensobre la problemática del delito de manera conjunta, una modalidad que adelantarán sus propias organizaciones. Por eso el próximo 23 de marzo, a un año de la muerte del joven Axel Blumberg, frente a la embajada argentina en el Distrito Federal, se concentrarán las víctimas de secuestros mexicanos solidarizándose con los reclamos del padre. Luego, el 28 de abril, el empresario argentino viajará para participar de un Congreso de Víctimas de la Delincuencia. «Vemos muchas coincidencias entre la Argentina y México respecto al delito. México desplazó a Colombia del primer lugar en el ranking mundial de secuestros por lo que es importante como espejo de lo que puede llegar a ocurrir en la Argentina en materia delictiva si no se toman medidas», aseguró Schütte en una oficina de la Fundación Blumberg.
Por lo pronto, enumeran las coincidencias del caso argentino y el azteca:
• Tienen hasta los mismos nombres para clasificar los delitos: «secuestro exprés», « secuestro virtual», etc.
• Son similares las reacciones gubernamentales y burocráticas. Schütte detalla: « Legisladores incapaces de reformar las normas a la velocidad que lo requiere el delito, corrupción policial, lentitud de la Justicia».
• Gran parte de los secuestros virtuales se hace desde las cárceles.
• Los dos empresarios aseguran pedir más penas, pero también más desarrollo de programas de educación, salud y empleos.
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