Los investigadores del triple crimen de General Rodríguez y de los "narcos" mexicanos que producían metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, buscan al dueño de una droguería que importó 650 kilos de efedrina, cuyo destino final se desconoce, y que está prófugo desde el viernes.
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En busca de esa efedrina, los pesquisas allanaron hoy durante horas el puerto de Buenos Aires donde procuraron encontrar rastros de ese precursor químico utilizado para elaborar drogas sintéticas en unos 120 tambores de aceite para curtiembre que iban a ser embarcados a Brasil.
Las sospechas de los investigadores apuntan a que el dueño de la distribuidora Droguería Masterfarm S.A., Jorge Alberto Ochoa, importó la efedrina que luego fue desviada al mercado ilegal para la producción de metanfetaminas.
En base a esos indicios, el 4 de septiembre, el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, ordenó la detención de Ochoa y el allanamiento a la droguería en Constituyentes 390, de General Pacheco, donde no había nadie y parecía "recientemente abandonada".
Fuentes policiales informaron a Télam que dentro de la empresa había un freezer aún enchufado, cuatro 'pallets' en los cuales se presume que habían sido apoyados varios tambores y documentación sobre la compra de 650 kilos de efedrina a nombre de Masterfarm.
La Sedronar fue la que aportó los datos sobre esa droguería, tras elaborar un relevamiento de las empresas que adquirieron efedrina en grandes cantidades en lo que va del año, dijeron los mismos informantes.
Mientras buscan a Ochoa, los investigadores junto a expertos de Policía Científica allanaron hoy la Terminal 5 del puerto, donde encontraron un container con 120 tambores de aceites para curtiembre, similares a los hallados en un galpón de General Rodríguez, alquilado por el ex funcionario municipal Manuel Poggi, detenido en la causa, y en los que había restos de efedrina.
Los peritos químicos extrajeron una serie de muestras del contenido de esos tambores que fueron llevadas a los laboratorios de la fuerza en la ciudad de La Plata.
Si bien en un primer momento la prueba del "narcotest" dio negativo en efedrina pero positivo en metanfetamina, en los análisis posteriores que esta noche se seguían realizando en los laboratorios platenses no se hallaron rastros de esas sustancias.
Las sospechas es que la efedrina pudo haber sido diluida en el aceite mediante la utilización de algún producto químico para evitar que pudiera ser rastreada por el scanner de la Aduana.
El juez Faggionatto Márquez determinó que los tambores secuestrados pertenecen a la empresa F&S Group S.R.L. y tenían como destino final la empresa "Rocouro" en Brasil.
El juez federal llegó a ese embarque tras allanar el viernes a la noche la casa del contador de F&S Group donde encontró documentos que acreditaba el envío de los 120 tambores al puerto de Buenos Aires.
Por su parte, Roberto Babington, abogado de la firma F&S Group, dijo hoy a Télam que no hay irregularidades en el embarque de esos tambores de aceite y que la empresa sigue funcionando "con normalidad, como lo hace desde hace 30 años".
Los investigadores procuran determinar la ruta de la efedrina que terminó en el laboratorio de Ingeniero Maschwitz donde se elaboraban drogas sintéticas como éxtasis y que fue desmantelado en junio pasado cuando se detuvo a nueve mexicanos y al argentino Marcelo Tarzia.
El juez de Campana determinó contactos entre este sospechoso y Sebastián Forza (34), asesinado en agosto pasado en General Rodríguez junto a Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), y Ariel Vilán, el empresario que se suicidó días después.
Para las viudas y la familia de Vilán en la vinculación con el sospechoso de la causa por los "narcos" mexicanos puede estar el móvil del triple crimen, por lo que ya pidieron que Faggionatto Márquez se haga cargo de la investigación de los asesinatos y que al fiscal porteña Ana Yacobucci se declare incompetente.
En ese sentido, Eduardo Vilán, hermano del empresario que se suicidó, declaró hoy ante el magistrado y apuntó a Martín Magallanes, socio de Ariel en la Droguería Uniforma S. A. como responsable del suicidio.
Por su parte, el propio Magallanes se puso hoy a disposición de la Justicia para declarar en la causa.
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