Un empresario gastronómico fue asaltado en su casa de la localidad bonaerense de Castelar por dos delincuentes armados que le apoyaron un arma en la cabeza a uno de sus hijos de 4 años, amenazaron con abusar sexualmente de su novia y le robaron unos 150 mil pesos.
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Fuentes policiales confirmaron que el hecho ocurrió en una casa ubicada en la calle Sarmiento y Merlo, en esa localidad del partido de Morón, donde se hallaba el empresario Nicolás Antonópulos (41), junto a su novia de 24 años y sus hijos de 14 y 4 años. Según los investigadores, el hombre es dueño del pub "Hellas", ubicado en Vicente López y Azcuénaga, frente al cementerio de la Recoleta.
El episodio comenzó cuando dos delincuentes armados, con sus rostros cubiertos por buzos de polar y guantes de látex ingresaron a la casa y se dirigieron a la habitación donde dormía el empresario con su novia.
"Entraron por el jardín del fondo e ingresaron a la casa por la ventana de la habitación de mi nene chiquitito. Le apuntaron con un arma en la cabeza y me lo trajeron a mi habitación", dijo el empresario al canal América 24.
Según contó el hombre, los delincuentes pedían dinero y tenían el dato preciso de la plata que tenía guardada para cancelar la deuda por el crédito hipotecario de la casa.
"Ataron con corbatas a mi hijo de 14 y a mí", dijo el empresario, quien relató que uno de los delincuentes se llevó a su novia hacia otra habitación, donde "comenzó a tocarse (los genitales) y le pidió que se arrodillara (para practicarle sexo oral), pero ella se negó". "Ella le dijo que no y le empezó a gritar para que se llevara toda la plata", agregó el empresario, quien agregó que le robaron 150 mil pesos "que eran los ahorros que tenía para cancelar el crédito de la casa".
Luego, el hombre relató que, cuando los delincuentes huyeron de la casa, llamó a la policía. "Estoy contento porque no le pasó nada a mis hijos", dijo el empresario, al tiempo que agregó que los delincuentes "sabían que yo tenía un negocio en Recoleta, los horarios en los que me movía...sabían todo".
El hecho es investigado por personal de la comisaría de Castelar, cuyos peritos trabajaban en la casa en busca de algún tipo de rastro para poder identificar a los autores. En tanto, un jefe policial contó que si bien en la zona existen cámaras de seguridad, los delincuentes no fueron captados por las mismas porque accedieron a la casa por el jardín del fondo de la vivienda.
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