La corriente piquetera liderada por Raúl Castells retornó hoy a las protestas callejeras en el centro porteño para pedir la caducidad de una causa judicial contra la dirigente Nina Peloso.
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Unos 200 integrantes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) cortaron un tramo de la calle Juncal, frente a un juzgado correccional porteño, para reclamar la anulación de una causa abierta contra Nina Peloso.
La interrupción parcial del tránsito se produjo desde la media mañana frente al juzgado correccional de Juncal 941, entre Carlos Pellegrini y Suipacha, y se plegaron a la protesta trabajadores de la carne y deudores hipotecarios.
La marcha piquetera siguió luego hasta la Cámara de Frigoríficos, en San Martín 575, y terminó frente a la sede del Ministerio de Trabajo, en Alem al 600, para exigir más subsidios para desempleados y la creación de puestos de trabajo.
Castells, que se mantuvo al frente de la columna, señaló que la causa contra su mujer fue iniciada por una denuncia de la Corporación de Rematadores por haber impedido con una manifestación el remate de una vivienda.
El dirigente piquetero advirtió que "marchamos junto a los deudores hipotecarios defendiéndolos, para que no se rematen viviendas únicas familiares que los bancos quieren quitarles".
Por su parte, Nina Peloso denunció que la causa en su contra "fue armada por el Gobierno para perseguir a los luchadores sociales, mientras otros están en libertad, como María Julia Alsogaray".
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