Viajar es una gran experiencia para todos los sentidos. El despertar del interés, la diversión y la oportunidad de ver lugares y culturas nuevas está relacionado con una serie de beneficios para el cerebro. Te contamos cuáles son.
Cerebro.
Viajar es una gran experiencia para todos los sentidos. El despertar del interés, la diversión y la oportunidad de ver lugares y culturas nuevas está relacionado con una serie de beneficios para el cerebro. Te contamos cuáles son.
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Cabe destacar que el cerebro es un órgano plástico y es capaz de modificarse en función de nuestra experiencia. En ese sentido, el turismo brinda experiencias que quedan marcadas en el cerebro.
La creatividad es una capacidad que permite dar soluciones diferentes y originales a cualquier tipo de problema. Para ello, se requiere que la persona sea capaz de generar muchas ideas, ponerse en otra perspectiva y encontrar una forma genuina de responder.
Viajar posiciona en un ambiente en el que casi todo puede ser nuevo y todo puede verse desde perspectivas distintas. Según un estudio de la revista académica Academy of Management Journal, las personas que trabajaron y vivieron experiencias profesionales en el extranjero son más imaginativas y creativas que las que permanecieron en su país de origen.
Viajando se conocen lugares y personas nuevas, y, en el caso de viajar con compañía, fortalecerá la relación y la confianza entre ambos. Las relaciones sociales protegen el cerebro y están asociadas a una menor presencia de deterioro cognitivo.
Enfrentarse a algo nuevo es un estimulante enorme para el cerebro: las conexiones neuronales se fortalecen e incluso, se pueden crear nuevas redes. Un informe realizado por el Journal of Personality and Social Psychology, concluyó que los estudiantes que vivieron en el extranjero tienen un rendimiento en tareas de resolución de problemas un 20% mejor que aquellos que no viajaron.
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