Previgliano: "Es muy baja la posibilidad de un colapso sanitario en Capital"

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El establecimiento tiene una ocupación de camas UTI del 65%. El profesional también aclaró que hay capacidad para atender a pacientes del PAMI.

¿Existe la posibilidad de que se sature el sistema de salud por los casos de coronavirus? El debate se viene desarrollando desde antes de que se produjera el primer contagio y hoy, entrado agosto, sigue dividiendo las aguas. Desde hace días ya dejó de ser una discusión científica para convertirse en una puja política. El Hospital Fernández es una de las instituciones que integran el “anillo rojo” del sistema sanitario de la Ciudad de Buenos Aires, lo que implica que está en la primera línea de batalla de la lucha contra el coronavirus. En diálogo con Ámbito, su director, doctor Ignacio Previgliano, aseguró que el nivel de ocupación de camas de terapia intensiva es del 65% y confirmó que, según datos al martes por la noche, de las 450 camas disponibles en Unidad de Terapia Intensiva que hay en los hospitales públicos, sólo están ocupadas 290.

“El hospital no está colapsado. La cuarentena estricta nos permitió prepararnos para el momento de mayor demanda. Así pudimos pasar de unas 28 camas a 66 de terapia intensiva e intermedia. Por eso, no está saturado. Todas las terapias intensivas están manejadas por especialistas pero hay un plan de contingencia por si la situación lo exige” señaló.

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La evolución en el último mes, según el profesional, está comportándose como una meseta entre 50% y 65% de ocupación. Hoy, como en otros años, se estaría en un pico de influenza o neumonía, algo que en la actualidad no está sucediendo. “En general, cuando predomina un virus desplaza a los otros. Por ejemplo, no hay bronquiolitis este año. La gente se está cuidando, usa barbijos y eso ayuda”, señaló Previgliano. Siguiendo el comportamiento estacional de las enfermedades respiratorias, quedarían un par de semanas más en las que se suelen producir los picos de estas patologías. Un dato para tener en cuenta de lo que puede suceder: “Las probabilidades de que colapse el sistema de salud porteño, tomando el caso de nuestro hospital, son muy bajas. Si nos atenemos a la evolución del último mes, con estabilidad de las camas, lo que estamos empezando a ver es el descenso de los casos”.

Ese es el primer escenario -el del descenso- de los tres que baraja el director del Fernández. El segundo, es la posibilidad de que colapse el sistema privado y eso sobrecargue la demanda del público. Si bien quienes tienen prepagas se atienden en instituciones propias, tienen la alternativa, como cualquier ciudadano, de atenderse en el sistema estatal porteño. “Si la prepaga no puede resolver el problema, el sistema público de la ciudad se lo va a resolver. Todos son ciudadanos y pagan sus impuestos”, explicó el médico. El tercer escenario es la recepción masiva de pacientes de la provincia de Buenos Aires. “Eso es algo habitual -explicó Previgliano-. Normalmente, el 35% de las personas que se atienden en el Fernández vienen de la provincia. En estos meses, en cambio, la mayor cantidad de gente que recibe el hospital viene de los barrios vulnerables porteños, como el 31 o de las casas tomadas bajo la autopista (Illia). No tenemos la afluencia histórica de la provincia de Buenos Aires porque la gente se está moviendo menos”. Aparentemente, hay un retaso de la curva de casos en el AMBA respecto de la Ciudad, por lo que se va a vivir en Capital en las próximas dos semanas, se replique dos semanas después en el conurbano. “En ese caso, los hospitales porteños están preparados para recibirlos”, agregó.

Este es un tema de polémica en estos días por los cruces Nación-Ciudad por los pacientes del PAMI. Para Previgliano, esto tiene una explicación: “El problema no es por el covid-19. Un tercio de afiliados del PAMI de la Capital tienen como lugar de atención los hospitales de la Ciudad. Los otros dos tercios tienen los prestadores que les ofrece PAMI. Desde hace más de dos años a los afiliados que no pertenecen a hospitales públicos, los lugares de internación los decide el PAMI. Como tienen muchos contratos con clínicas de la provincia, mandan pacientes de la Capital a la provincia. Es un tema de contratos. Probablemente sea una mala información que le dieron al Presidente.”

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