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4 de diciembre 2014 - 09:44

Conmovedor relato de la mujer que conducía auto chocado por ladrón en la huída

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La mujer que conducía el auto en el que se encontraban sus dos hijos junto a Luciano Ramírez, el menor de 12 años que falleció porque un delincuente atropelló al vehículo, brindó un desgarrador relato del trágico episodio ocurrido este martes en Ituzaingó.

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"Me dijeron que no es mi culpa, pero era mi responsabilidad. Era el mejor amigo de mi hijo", señaló Lorena, la madre de los chicos que viajaban junto a Luciano. La mujer se acercó este jueves a despedir los restos del menor Luciano Ramírez que se desarrollaba en una casa velatoria de la avenida Córdoba al 3.700.

En declaraciones a la prensa, Lorena expresó: "Luciano me dijo que quería un helado en palito. Yo le dije que comprábamos el helado y lo llevaba a la casa".

Sobre los instantes previos a ser atropellados, la mujer recordó: "Se escuchaba una sirena muy lejos. Paré con luz de giro, vi algo rojo, este tipo quiso cruzar la vía y nos llevó por delante".

Con evidentes signos de angustia y dolor, la mujer contó que Luciano estaba sentado en el asiento trasero entre sus dos hijos.

"Los dos (por sus hijos) se peleaban para ir sentados al lado de Luciano y él les dijo no se peleen más y me siento en el medio. Estuvieron jugando hasta las 18.00 y decidimos ir al centro de rehabilitación que va Mario (el menor de sus hijos) y después a tomar helado", precisó.

En la continuidad de su relato, Lorena señaló: "Abrí la puerta con el codo, lo vi a Luciano inconsciente, Mario lloraba, Gaby estaba golpeado. La Policía vio que había una ambulancia, se lo llevaron, les dije que mi hijo tenia un solo riñón y cualquier golpe le puede hacer mal".

"Todos los vecinos nos ayudaron, abrieron el auto, corrieron al chorro, porque salieron corriendo. Tengo todo como imágenes que se me vienen", indicó. Asimismo, expresó: "Me siento con un dolor en el alma por más que no sea mi culpa, pero yo tenía que llevar a Luciano a su casa".

"Gabriel tiene 12 y Mario nueve. Les explicamos que se había ido al cielo, que había venido a salvarlos a ellos, por mi hijo con discapacidad", agregó. Además, mencionó: "el codo lo tengo lastimado porque rompí el vidrio para salir" (del interior del vehículo). "Estoy enojada con este señor, enojada con Dios, porque llevaba a tres angelitos. No tendría que haber sido así", dijo.

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