ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

27 de diciembre 2006 - 00:00

Crimen del cirujano: una prostituta sería la principal sospechosa

ver más
Una prostituta sería la principal sospechosa de haber "entregado" al cirujano plástico asesinado durante el fin de semana y encontrado en su departamento del barrio porteño de Núñez, informaron fuentes policiales.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los investigadores del crimen de Jorge Guillamondegui creen que esta mujer, podría haber aportado datos clave sobre los movimientos económicos del médico en las últimas semanas.

Este sospechosa tendría unos 25 años, y trabajaría en un prostíbulo al que según los investigadores policiales concurría habitualmente el facultativo, aunque aún se encuentra prófuga.

El dinero que buscaban sus asesinos se había generado por la venta de uno de los lofts del inmueble ubicado en Crámer al 3000, donde en el primer piso Guillamondegui apareció con tres puñaladas en la nuca.

Los investigadores aseguraron que la chica que buscan no es la mujer con la cual el médico mantenía una relación sentimental relativamente estable.

"Esa mujer tiene entre 30 y 35 años y ayer se hizo presente en el departamento del médico. Ella no tiene nada que ver con esto", confió un pesquisa.

Los trascendidos dudas surgieron a partir de las declaraciones de un vecino y amigo de Guillamondegui, de nombre Carlos, que ayer ante la prensa dijo que le extrañó que la novia del médico no se hubiera hecho presente en el lugar.

En ese sentido, el amigo, con quien el cirujano iba a viajar a Gualeguaychú para pasar la Navidad, explicó que esa novia a la que se refería se llama Florencia, quien vive en las cercanías y que está por recibirse en una carrera universitaria.

El hombre manifestó que el crimen puede ser consecuencia de "algún problema de mujeres" y que a su amigo "le gustaban las minas como a cualquier hombre".

Guillamondegui había trabajado durante más de 20 años en el Hospital Pirovano hasta que se jubiló y ahora, aparentemente, administraba dos geríatricos.

El hijo del médico, llamado Oscar Guillamondegui, tocó timbre pero su padre no le respondió, por lo que fue hasta el garaje en el que trabaja Lapolla y le pidió las llaves del departamento, ya que este amigo era el único que guardaba una copia de las llaves para ingresar.

Al entrar al departamento, el hombre encontró a su padre tirado boca abajo, desnudo, a un costado de la cama.

El caso es investigado por personal de la División Homicidios de la policía Federal y por el fiscal de Saavedra José María Campagnoli.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias