De acuerdo al relevamiento realizado por la ONG, los trapitos operan desde el barrio de Almagro hasta Belgrano y desde Pompeya hasta Recoleta.
La denominada "mafia de los trapitos" cometió 332 ataques violentos en lo que va de 2016 contra automovilistas y vecinos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, lo que arroja en promedio una agresión por día, según denunció una ONG.
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El pasado viernes, personal policial detuvo a un trapito en el barrio de La Boca, que no solo agredía a conductores sino que, además, atacó a un policía y le produjo lesiones de consideración sobre la avenida Pedro de Mendoza y Benito Quinquela Martín.
Para Javier Miglino, presidente de la ONG Defendamos Buenos Aires, 2016 "ha sido por lejos el año más violento y el de mayor recaudación histórica para esta mafia", publicó este domingo Diario Popular.
"Desde que los venimos denunciando, en estos 12 años los trapitos han engordado en cantidad de miembros y en la actualidad son más de 5.000 en el área metropolitana, donde recaudan un promedio de cuatro millones de pesos por día", señaló.
De acuerdo al relevamiento realizado por la ONG, los trapitos operan desde el barrio de Almagro hasta Belgrano y desde Pompeya hasta Recoleta.
Mientras que del otro lado de la General Paz abarcan, entre otras localidades del conurbano bonaerense, Quilmes, San Justo, Ramos Mejía, Lomas de Zamora, San Martín, San Isidro, Olivos y Adrogué.
"Cada trapito factura un promedio de 24.000 pesos por mes, pero a medida que crece la facturación también crece la violencia", advirtió Miglino.
El abogado aseguró que "hay al menos un caso de violencia por día que termina en algún tribunal del área metropolitana, ya sea por lesiones o incluso tentativas de homicidio de parte de esta mafia, que se nutre de otra megaorganización delictiva: las barras bravas de los clubes más caracterizados de la Primera A y la Primera B del fútbol argentino".
"Estos violentos golpean salvajemente a aquellas personas que no quieren pagar por estacionar, a simples transeúntes que ven las agresiones a los efectos de fomentar el miedo. Golpean, incluso, a mujeres y ancianos y a otros propios trapitos que no rinden o se ponen rebeldes", indicó.
En los últimos tiempos trascendió que para ser trapito hay que llevar adelante un rito de iniciación copiado de los barrabravas, que consiste en golpear a alguien sin motivo ni miramiento a los efectos de demostrar fiereza.
Este tipo de prácticas dejó tendidos en el piso a muchos vecinos de los barrios de Palermo, Belgrano, Nuñez, Barrio Norte y Flores, que nunca supieron el motivo de la agresión.
"Lo que aún no se explica es cómo puede ser posible que una mafia con presencia en las calles de la Ciudad porteña y el Conurbano pueda tener impunidad suficiente para cobrar, apretar, amenazar, coaccionar y, por si poco fuera, golpear a más de 300 personas durante este año y aún continuar impune", dijo Miglino.
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