Lucas Ariel Azcona, el joven detenido por el crimen de la estudiante chilena Nicole Sessarego Bórquez, se negó este lunes a declarar ante el juez porteño Luis Zelaya, quien investiga el caso, y también se opuso a someterse a una extracción de sangre para cotejar su ADN con el encontrado en la escena del crimen.
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No obstante, el magistrado dispuso que la extracción de sangre se realice en forma compulsiva.
El joven, de 22 años, ingresó al despacho del letrado con muletas y un aparato ortopédico en la parte inferior de su pierna derecha, por una lesión sufrida al ser "atacado", según refirió en las breves palabras que pronunció ante el juez, el cual tendrá a partir de este lunes diez días para decidir su situación procesal.
"Creo que una vez que finalice la investigación nos vamos a encontrar con una situación que escapa a cualquier análisis lógico en cuanto al móvil y la motivación", indicó este lunes el juez Zelaya en declaraciones a la prensa.
El magistrado señaló que ya convocó "al cuerpo médico forense para que se hagan los exámenes psiquiátricos y la extracción compulsiva de sangre".
Al respecto, mencionó que "la sangre que aparece hacia 33 Orientales es del atacante" de la estudiante y confirmó que las muestras encontradas en la calle serán cotejadas con las del detenido.
En referencia a los casi cuatro meses trascurridos desde que se cometió el crimen de la joven sin que haya un esclarecimiento del hecho, el juez explicó: "Hemos exhibido las imágenes a todos los amigos de Nicole y ninguno pudo reconocerlo. Los jueces no trabajamos con percepciones, sino con hechos objetivos"
"Es un caso que a mi también me puede llegar a sorprender. Casi tengo la certeza que el sospechoso detenido no tenía relación con la víctima", indicó.
Asimismo, destacó que "las cámaras de seguridad son una herramienta importantísima para el esclarecimiento de estos hechos".
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